jueves, 7 de junio de 2012

La hipocresía de los jefes de la militancia Kirchnerista


Últimamente nos recordaron que la mayor parte de los ministros del gobierno kirchnerista declararon poseer numerosos depósitos bancarios nominados en dólares estadounidenses. La misma Presidenta Cristina Fernández (igual que su marido Néstor Kirchner) poseían millonarios depósitos en dólares. Así mismo, siendo el difunto Néstor Kirchner gobernador de la provincia de Santa Cruz sobre las postrimerías del gobierno menemista recibieron la suma de más de 500 millones de dólares por deudas de regalías y la giraron a bancos en el extranjero a fin de preservar su valor frente a los riesgos de los malos gobiernos argentinos. 

Con estos antecedentes, quién hubiera dicho que el gobierno de CFK, que se supone está escaso de divisas para pagar las próximas obligaciones en moneda fuerte, habría de desatar una campaña pesificadora, promesa de CFK de pesificar su depósito en dólares (¿tendrá uno solo?) incluida.

Como parte de esa campaña, hemos visto pintadas de los Camporitos donde se apela al nacionalismo y la ‘soberanía monetaria’ y se proclama ‘u$s= vendepatria’.

Qué triste espectáculo una supuesta juventud llevada por lo que llaman ‘militancia’ a hacerle el juego a las más hipócritas arengas de los sátrapas que envilecen sus altas magistraturas.

Debemos aún agradecer que no hayan sido derogadas algunas normas de transparencia que  permiten desenmascarar a aquellos que no dudan en estafar a la población por medio de la inflación y encima pretenden que liquide los pocos medios que le quedan para defenderse de ser estafada.

miércoles, 6 de junio de 2012

De Vido y su leyenda peronista de los Ferrocarriles Argentinos


El 24 de mayo de 2012 el ministro de Planeamiento Julio De Vido apareció por la TV estatal (canal 7) transmitida en cadena nacional para explicar los motivos por los que se rescindió la concesión de los ramales ferroviarios Sarmiento y Mitre a la empresa TBA. Después de la lectura en off del decreto 793/12 que dictó la rescisión De Vido apareció acompañado por el nuevo Secretario de Transporte Alejandro Ramos y expresó una serie de argumentos que pasamos a analizar (no nos ocuparemos de todo lo que dijo).

1) Cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia de la Argentina en mayo de 2003 el Estado recibió unos Ferrocarriles en estado desastroso como consecuencia de un largo proceso de vaciamiento y devastación iniciado en 1955 por la [mal llamada, dijo] Revolución Libertadora.

Reflexión sobre argumento 1: Es verdad que los FFCC que recibió el presidente N Kirchner en 2003 estaban muy deteriorados y eran la sombra de los que fueran, con la debida atención a la diferencia técnica atribuible al paso del tiempo, en sus épocas de auge de comienzo del siglo XX.

Lo que ocurre es que la visión que transmitió el arquitecto De Vido sobre los motivos de la decadencia del ferrocarril es muy parcial y orientada a exaltar la obra del peronismo de la época clásica y, sobre todo, la supuesta acción del kirchnerismo en el gobierno.
Es cierto que, como recordara De Vido, los ferrocarriles en Argentina se originaron en 1857. Esto es un hecho bien conocido, no siendo necesario para ello haber leído la obra de Scalabrini Ortiz ‘Historia de los Ferrocarriles Argentinos’ de 1940. Este libro es la obra de un nacionalista anglófobo, que si bien desnuda muchos negociados hechos por los ingleses en connivencia con autoridades argentinas, quita todo mérito a las empresas inglesas. Es sabido que Scalabrini Ortiz fue uno de los escritores en las sombras del golpe militar de junio de 1943 y que no dudó en aceptar financiación de la embajada alemana para la publicación de una revista política. Esto no invalida los hechos que pueda presentar en sus libros, solo debe advertirnos de tomar con beneficio de inventario sus afirmaciones.

2) El proceso de devastación de los FFCC empezó fundamentalmente en 1955.

Reflexión: Esta afirmación de De Vido es totalmente tendenciosa y forma parte del folklore peronista, o más bien, de una cierta tendencia dentro del peronismo, de atribuir todos los males posteriores ocurridos en Argentina al golpe de 1955.

La realidad es más o menos así: los FFCC se inician en 1857 en la Provincia de Buenos Aires con el FCO (Ferrocarril Oeste) que era en ese momento obra de capitales argentinos. Fue un desarrollo de carácter modesto con grandes dificultades que fuera absorbido por el Estado Provincial en 1862. El otro ferrocarril importante en la Provincia fue el FCS (FC Sur) el que se hizo en base al aporte de capitales ingleses con importantes subsidios y  beneficios por parte del gobierno. Cabe preguntarse qué desarrollo podría haber tenido la burguesía nacional si hubiese contado con los incentivos que se dieron a los capitales extranjeros. Pero hubo de parte de las autoridades una orientación a desatender el aporte del capital nacional y remplazarlo por la acción del Estado, del mismo modo que ocurriera en otras industrias como la del petróleo en el siglo XX, donde el Estado asumió una actitud monopólica coartando la acción privada.

El crecimiento de los FFCC en Argentina fue parcialmente estatal y parte privado (de capitales ingleses o franceses) teniendo un cambio importante en la década de 1890 cuando se decidió vender varias líneas estatales que fueron adquiridas por capitales ingleses. 

Los FFCC privados se desarrollaron aumentando los kilómetros de vías hasta comienzos de la Gran guerra (1913) cuando se estancaron por falta de materiales importados y de capitales.

En la década de 1920 hubo otro período de nueva ampliación de la red privada hasta 1931. A partir de entonces, solo siguió extendiéndose la red estatal que tenía un carácter periférico hasta 1946 cuando empiezan las tratativas para nacionalizar los FFCC, primero parcialmente y luego, en 1948, en forma total.

Si la red privada se detuvo en 1931 fue por el cambio de orientación de la política de transporte. El gobierno de Justo fue un gran constructor de carreteras, en colaboración con YPF y el ACA para la instalación de la logística de abastecimiento de nafta. Es obvio que el gobierno de Justo cambió su orientación hacia el sistema norteamericano, poniendo una serie de trabas a la modernización del FFCC que, entre otras cosas, necesitaba del carbón importado y favoreciendo el uso del automotor. Por este motivo, los ingleses detuvieron la mayor parte de los programas de inversiones y se inició una lenta decadencia operativa que los llevó a imaginar la venta de los trenes al gobierno argentino luego de la segunda guerra mundial. En Argentina, ya desde 1939, también hubo proyectos de nacionalización de los FFCC y otras empresas extranjeras (ver ‘Nueva Historia del Ferrocarril en la Argentina’, por Mario J. López y Jorge E Waddell-compiladores-Ed. Lumiere 2007).

Esta oferta de venta por parte de los ingleses fructificó en los 40 cuando la prédica nacionalista convenció a las autoridades de que la compra de los FFCC y otras empresas de servicios era un gran negocio que permitiría, con sus ganancias, financiar las obras sociales y de desarrollo que sus planes necesitaban. El acuerdo de venta llamado ‘Andes’ se firmo en febrero de 1948 y fue garantizado en gran parte por el mismo gobierno de Inglaterra con pagos a cuenta de futuras exportaciones argentinas. Esto sin más, muestra el interés de los ingleses por liberar los fondos hundidos en Argentina para beneficiar a la masa de ahorristas menores en Gran Bretaña y no solo a los grandes inversores. 

En la Argentina como ocurrió con otras nacionalizaciones a partir de la toma de posesión de los FFCC ingleses en marzo de 1948 el gobierno peronista organizó una mística de ‘independencia económica’ repetida en ocasión de otras nacionalizaciones. Sin embargo, el Estado argentino no disponía de fondos como para efectuar las enormes inversiones que mantener los FFCC en marcha y recuperar los años de falta de inversión ocurridos desde la década de 1930. A esto De Vido lo llama ‘recuperar’ los FFCC argentinos. A los FFCC ingleses se le adicionaron los que poseían inversores franceses que fueron adquiridos en 1947 y otros que ya eran estatales en 1951 quedando así totalmente estatizados a partir de este último año.

Podemos decir que las líneas recibidas presentaban situaciones diferentes, con trochas varias y estados de conservación también distintos, pero que las grandes líneas se mantenían funcionando adecuadamente aunque carentes de modernizaciones. Quien escribe estas líneas viajó en los trenes estatales de una de estas líneas en la década de 1950 y puede atestiguar que se viajaba algo apretado pero los vagones estaban bien conservados, limpios y en muchísimo mejor estado que ahora, en gran medida por la actitud respetuosa del público que no destruía el material como sucede actualmente. Había, creo yo, en aquellos tiempos un sentido de pertenencia por el cual los transportes y servicios públicos eran cuidados como propios, situación que se ha perdido en la actualidad, por lo menos, para una gran parte de los pasajeros.

Sin embargo, como sucede por regla general, la empresa estatal que se inicia generalmente con buenos estándares de eficiencia y servicio va siendo penetrada poco a poco por los vaivenes de la política vernácula, se pierde la profesionalidad de los cuadros y se convierten en refugio de desocupación oculta cuando no de lugares para recompensar favores políticos y refugios de la corrupción. Muy pocas han escapado a esta dinámica en la Argentina.
Fue así que a poco de ser nacionalizados los FFCC se procedió a desplazar o jubilar gran parte de los cuadros superiores iniciando así un largo proceso de decadencia en que casi todos los sucesivos gobiernos hicieron su aporte. Algo parecido sucedió con las compañías telefónicas, que en su momento fueron unas de las mejores en Latinoamérica y se nacionalizaron solamente en razón de que eran de capital extranjero. No bien fueron transferidas se inició el desplazamiento del personal calificado nada más que para poner gente afín al gobierno.
El ataque a la rentabilidad de los FFCC se produjo en varias líneas: primero se congelaron prácticamente las tarifas (lo mismo que hizo el kirchnerismo en el siglo XXI) lo cual, aunado a la inflación que re-inventara también el peronismo en el siglo XX condujo al déficit operativo de los trenes que eran globalmente superavitarios bajo los ingleses al menos hasta 1946. La misma baja de tarifas produjo un desvío de cargas y pasajeros hacia los trenes, con lo que se recargaron los materiales ya antiguos incrementando los gastos de mantenimiento. Finalmente, por efecto de la política, se aumentaron los sueldos y se incorporaron muchos empleados nuevos con un aumento de los gastos en personal (en 1947 había 158 mil y en 1955 210 mil). Consecuencia de todo esto los FCC nunca más fueron superavitarios, teniendo déficit permanente hasta el día de hoy. Además, poco a poco la organización fue deteriorándose, habiendo, p ej logrado el pico de puntualidad bajo la administración inglesa para ir luego perdiéndose hasta el punto en que hoy en el Sarmiento (ex FCO), por ej, los horarios solo se muestran en algunas estaciones principales pero nunca se cumplen. Debemos recordar que en la década de los 50 el tren todavía cumplía mayormente los horarios y era posible planear la llegada a la estación teniendo en cuenta la planilla que estaba en exhibición en cada una de las estaciones.

Con respecto a la Revolución Libertadora (RL), cuyo objetivo principal fue desplazar a Juan Perón del gobierno (lo hizo en setiembre de 1955) y borrar todo signo y recuerdo del peronismo, para luego transferir el gobierno a un partido electo en elecciones relativamente libres (con el peronismo proscripto), no abandonó a su suerte los FFCC sino que hizo algunas inversiones.

Entre las acciones que adoptó la RL, que nada tuvo que ver con el plan Larkin, lo primero fue reorganizar los FFCC y centralizar la administración en una nueva empresa llamada EFEA y se reorganizó la administración pasando de 8 a 6 líneas. También se tomaron medidas para uniformar las normativas vigentes en las distintas líneas. Se continuó con el remplazo de locomotoras a vapor por tracción diesel, se inició la construcción de una nueva estación terminal del FC Sarmiento en Once (la misma donde la corrupta administración kirchnerista Jaime-Schiavi culminó con un accidente que costó 51 vidas), con adquisición de trenes eléctricos japoneses nuevos (algunos en circulación todavía) y renovación de señales.

La administración de la RL no estuvo libre de problemas, por ej la compra de material variado sin atender a la estandarización, mantenimiento de tarifas deficitarias heredadas lo que trajo mayor aumento del número de pasajeros y de empleados, en decir del déficit operativo. En resumen, siguiendo la pauta general de la RL no se plantearon grandes cambios estratégicos, se tendió a apagar los incendios más notorios dejando para el siguiente gobierno las decisiones de base. Pero en ningún momento puede acusarse a la RL de venderse al capital norteamericano (como hizo De Vido en su discurso) puesto que la RL volvió sus ojos a Europa en busca de auxilio, como muestra la creación del Club de París al cual aún le debemos unos 7 mil millones de dólares, y la relativa hostilidad del gobierno norteamericano encarnada en el Departamento de Estado bajo la influencia de Milton Eisenhower (hermano del presidente) que tenía simpatías para varios dictadores latinoamericanos como el Gral Stroessner. Con Perón habían atado varios negocios, como el del petróleo patagónico y la California Argentina que fuera anulado de entrada por el Gral Lonardi al asumir su gobierno. Toda la argumentación que hace De Vido en este discurso se muestra como un panfleto político deleznable y falso.

3) El plan Larkin fue el primero de ajuste y lo aplicó la Revolución Libertadora

Con estas afirmaciones De Vido falsea los hechos completamente siguiendo la leyenda negra peronista de la Libertadora. 

El plan Larkin es de la época del gobierno de A Frondizi, posterior a la RL que no tuvo nada que ver con el mismo.

Arturo Frondizi asumió como presidente en mayo de 1958 y siempre tuvo un fuerte interés en resolver el problema ferroviario. Se habló entonces de la ‘batalla del transporte’ de acuerdo con la tendencia a presentar las acciones de gobierno principales como episodios épicos (técnica propagandística practicada por CFK hasta el hartazgo). Un estudio de 1959 realizado por la CEPAL indicó que la situación de los FFCC argentinos era crítica pero podría revertirse mediante inversiones y en el largo plazo. Durante esta fase de la presidencia Frondizi se procedió a seguir haciendo inversiones que eran más de buenas intenciones dada la magnitud de la brecha tecnológica que se debía superar.

Abruptamente esta etapa terminó con la renuncia del secretario de transportes. Con la llegada del ministro A Alsogaray, bajo la influencia de los militares, se inició otra etapa de los FFCC caracterizada, en grandes rasgos como un intento de privatizar periféricamente la operación. Durante su mandato, Alsogaray contrató con el BIRF (ahora Banco Mundial) la realización integral de un estudio del transporte (no solo los FFCC) en Argentina. Este estudio fue dirigido por Thomas Larkin y realizado poro un equipo de técnicos norteamericanos y argentinos. El plan, que oficialmente se llamó ‘Plan de Largo Alcance’ proponía una reducción drástica de la red ferroviaria y personal y su reorganización y modernización con préstamos de diversos orígenes. El plan se presentó en febrero de 1962 pero nunca llegó a ponerse en práctica, primero por la gran resistencia que originó y además porque Frondizi fue depuesto unos pocos meses después de la presentación.

Mientras tanto, en abril de 1961 Alsogaray había renunciado y lo remplazaron Roberto Alemann (ministro de Hacienda) y Arturo Acevedo (secretario de Obras Públicas). Acevedo inició una política de achique de ramales (que algunos atribuyen a las mismas ideas que ya circulaban y llevarían al plan Larkin) que tuvo fuerte resistencias y terminó con la huelga ferroviaria de 1961 fogoneada también por la intención de cambiar las máquinas ferroviarias con la reducción del personal necesario a la mitad.

Vemos entonces que los dichos de De Vido al respecto propagados por la TV pública, por donde llega a todo el país con su mensaje tendencioso, son producto de la ideología peronista-nacionalista que ajusta los hechos a su visión prejuiciosa, comete errores cronológicos y oculta que los hechos ocurrieron durante la presidencia Frondizi (al cual no mencionó), con la probable intención de salvaguardar este nombre que goza actualmente de prestigio entre cierta intelectualidad.

4) De Vido dice que así (con el plan Larkin) se inició un proceso de achicamiento

De Vido, en su fobia con la RL ni siquiera se fijó que el decreto 793/12 al que estaba refiriendo, en los considerandos dice ‘Que el crecimiento del ferrocarril se mantuvo en forma constante hasta el año 1955, fecha en la cual declina el interés político en su sostenimiento y finalmente resulta seriamente afectado a partir del año 1958, por aplicación del denominado “Plan Larkin” …’ y continúa diciendo que el plan consistió en abandonar el 32% de las vías férreas, etc., es decir ubica el mencionado plan en la presidencia Frondizi (aunque no lo nombra). 

El plan Larkin se produjo en un momento en que se pensaba que los ferrocarriles eran un método de trasporte parcialmente superado. Es cierto que esto era soportado por el lobby automotor-constructor que había aparecido ya en los años 30 consistente en favorecer la industria automotriz (el gobierno de Frondizi permitió radicarse en el país en condiciones impositivas muy favorables una decena de fabricas y ensambladoras de autos) y la construcción de carreteras. De este modo el Estado debía subvencionar el transporte automotriz en detrimento de los ferrocarriles que no recibían fondos semejantes. El plan de Larkin consistía en la supresión de unos 21000 Km de vías (cerca de la mitad de las existentes) en dos etapas. Había que descartar las locomotoras de vapor, 70 mil vagones y 3000 coches por obsoletos y remplazarlos por locomotoras diesel. Se necesitaba una inversión de 1400 millones de dólares de esa época, contemplando el cierre de casi la mitad de los talleres y el despido de entre 50 y 60000 trabajadores (considerados personal excedente en parte por ser ya redundantes antes de hacer los cambios y en parte por mejoras de productividad y reducciones del servicio). El plan era el primer estudio integral del transporte en Argentina y proponía un programa de acción a realizar en 10 años. (Ver la ‘Nueva Historia del Ferrocarril en Argentina’ ya citada). Como ya se dijo, el plan se presentó en febrero de 1962 y su plan de achique produjo mucha resistencia y no llegó a aplicarse pues pocos meses después Frondizi fue depuesto por un golpe militar.

Lo que si se aplicó fue un programa de achique del ferrocarril por parte del ministro de Obras Públicas Arturo Acevedo y el ministro de Hacienda Roberto Alemann cuyo objeto inmediato era reducir el déficit ferroviario. A partir de junio de 1961 se empezó a clausurar ramales y talleres deficitarios y se entró en conflicto con la Fraternidad (gremio de los maquinistas) por querer introducir locomotoras que necesitaban la mitad de personal. Es posible que algunas de estas medidas fueran derivadas de estudios que fueron a converger en el estudio Larkin, sin embargo, para ese entonces este no estaba terminado. La resistencia de los trabajadores ferroviarios se terminó concretando en una larga huelga que el gobierno combatió militarizando los ferrocarriles. El conflicto se agotó con ambas partes perjudicadas y la aparición de otros transportes colectivos sucedáneos, lo que minó la confianza del público en los ferrocarriles.

En resumen, a De Vido le sonaba el plan Larkin pero se documentó pobremente y lo agregó al folklore anti Revolución Libertadora.

5) De Vido dijo que Roca en 1880 construyó el FFCC a Tucumán, lo hicieron los argentinos (o sea el Estado, pero de Vido no  uso la palabra)  Las principales líneas de FFCC las construyeron los argentinos, es mentira que fueron los ingleses.

El ferrocarril de Rosario a Córdoba fue originalmente una iniciativa de la Confederación y del Gral Urquiza que no pudo concretarse. El presidente Mitre buscó la dirección de capitalistas ingleses para construir esta línea la que se concretó entre 1866 y 1870 y se llamó Ferrocarril Central Argentino (FCCA). Para lograr la financiación se buscaron capitales en Londres pero también la Nación y algunas otras jurisdicciones compraron acciones. Además, el gobierno nacional garantizó una rentabilidad del 7% y entregó otros incentivos como tierras a ambos lados de la línea.

En 1875 se habilitó un tramo de ferrocarril entre Córdoba y Tucumán durante la presidencia del general Julio A Roca. Este tren fue financiado por empréstito del gobierno argentino y construido por técnicos ingleses. Denominado Ferrocarril Central Norte (FCCN) tuvo una serie de dificultades operativas pero a partir de 1880 se lo fue extendiendo a otras ciudades como Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca. 

Para el año 1886 existían en el territorio actualmente argentino una serie de líneas de ferrocarriles tanto de propiedad extranjera como nacionales o provinciales. No había ninguna queja nacionalista por esta situación. El ferrocarril más largo era el FCS (Sur) que tenía 1249 km y era de capitales ingleses. Le seguía el FCCN con 1110 Km (nacional). Luego venían el FCO (Oeste) de capital inglés (831 km) y el FCA (Andino) nacional (767 Km entre Bs As y Cuyo). 

Concluimos que De Vido presentó una idea básicamente correcta de los orígenes de los ferrocarriles, quizás teñida con algo de excesivo fervor nacionalista, ya que gran parte de la tecnología inicial ferroviaria fue introducida por los ingleses, si bien luego también se capacitaron técnicos argentinos aunque el material rodante era mayormente importado. 

6) Tanto el discurso de De Vido como los considerandos del decreto se explayan acerca de los achiques que sufrieron los FFCC argentinos durante la época de la dictadura militar de los 70 como en el período menemista.

Obviaremos comentar los ataques a la estructura ferroviaria que tuvieron lugar entre 1976 y 1998 y fueron muy importantes y guiados exclusivamente por motivos de reducir el déficit. Solamente aclararemos que otro de los lemas de la izquierda vernácula que identifica a las políticas económicas de ese período con el neoliberalismo y el ‘Consenso de Washington’ son básicamente erróneas, a menos que llamemos neoliberalismo a algo que solo tiene parecidos superficiales con el liberalismo pero tuvo grandes contradicciones con él, tanto en su faz política como en aspectos concretos de las medidas económicas. Igualar al llamado ‘neoliberalismo’ con el mal llamado ‘Consenso de Washington’ es una idea tendenciosa para denigrar al programa de 10 puntos del ‘Consenso’. Ni que decir de igualar al populismo libertino de Menem con el ‘Consenso’ o el liberalismo auténtico. Con respecto a las políticas del Proceso (1976-1983), que fueron diferentes en distintos años y presidencias, no podían reflejar al ‘Consenso’ que data de 1989. Además el ‘Proceso’ aplicó diversos controles y mediadas regulatorias y proteccionistas que poco tuvieron de liberales. 

7) Otra parte del discurso de De Vido hace la apoteosis del período kirchnerista.  

Aparte de su falta de modestia obvia, por haber sido el ministro el supuesto brazo ejecutor de estas políticas, hay que recordar que muchos de los logros enunciados por el kirchnerismo (y el decreto 793/12) sin entrar en mucho detalle se revelan como simples inauguraciones propagandísticas y anuncios no concretados. Caso del soterramiento del FFCC Sarmiento que lleva varios años de anunciado y no se ha iniciado aún en concreto (se hicieron algunas licitaciones), o la mencionada prolongación del subte hasta Retiro que lleva años de excavado del túnel pero ninguna estación terminada.

No nos extraña este proceder engañoso del oficialismo pues en octubre de 2011, poco antes de las elecciones presidenciales, la Presidenta ‘inauguró’ la central atómica Atucha II, pero después se supo que esta no va a entregar energía hasta mediados de 2013. Poca fe nos merecen, entonces, los anuncios y enumeraciones del gobierno K.

Finalmente llama la atención un contraste de cifras que aparece en los considerandos del decreto 793/12 donde se dice que a) desde el año 2004 se llevan invertidos 3969 millones de pesos en  obras y mantenimiento ferroviario b) los subsidios por costos y mantenimiento entre 2004 y 2011 suman aproximadamente 13000 millones de pesos. Se observa la desproporción entre ambas cifras, índice de una pésima gestión y control del gobierno sobre la red ferroviaria.

NOTA: El 6 de junio de 2012 el FC Sarmiento se cobró dos nuevas víctimas fatales de la desidia operativa, esta vez no del operador delincuencial TBA sino de la propia intervención estatal. En la barrera de la estación Ciudadela fue arrollado un auto con dos jóvenes que murieron carbonizadas. El accidente se produjo por atravesar una barrera defectuosa que cierra a medias en ausencia (permanente) de guardabarreras.

Quizás por esta sucesión de problemas el mismo día la Presidenta CFK le sacó el control de los servicios de transporte a la cartera al mando de De Vido y se la encomendó al Ministerio del Interior rebautizado de Interior y Transporte. Esta nueva organización burocrática no exime a De Vido y al poder Ejecutivo encabezado por a la familia Kirchner de todos los desastres  e irregularidades (por no decir delitos) cometidos en los nueve años que llevan de mandato tanto los Kirchner como De Vido.


El ministro De Vido escucha el anuncio del decreto 793/12 y hace sus comentarios (solo parte de la conferencia de prensa)

viernes, 11 de mayo de 2012

Movimiento destituyente contra el bajá Al Siolín, el sumiso


Agachar la cabeza tiene sus réditos, como lo prueba haber atravesado la representación del menemismo, la gestión ministerial del duhalismo y el kirchnerismo para aterrizar en la gobernación de la Provincia cuando se pensaba ser Jefe en la Ciudad de Buenos Aires.

Más de 4 años lleva en el gobierno de la provincia que representa casi la mitad de la población argentina y arrastra siempre un déficit presupuestario en constante aumento, eso sí, causado en gran parte por factores que no puede controlar como la creciente inflación y una dotación de personal cuyos salarios no puede regular, aunque haya contribuido a incrementar la plantilla.

Pero nunca en estos 4 años se oyó ni siquiera susurrar una queja pidiendo el aumento en la coparticipación en los impuestos nacionales. A pesar de tener la Provincia una cantidad categórica de diputados en el Congreso Nacional, como para decidir la suerte de cualquier proyecto legislativo, no ha insinuado siquiera una protesta para revertir la cesión de 8 puntos de la coparticipación que en los 80 cediera gratuitamente el radical Armendáriz alegando la supuesta ‘riqueza’ relativa de la Provincia.

El déficit oficialmente estimado para 2012 era de 6600 millones de pesos, cifra optimista sin considerar los aumentos de sueldos que deberá afrontar en el año, y contando con la financiación del Banco Provincia, o sea, copiando las malas prácticas de la Nación que apela al banco homónimo, al Central y la plata de los jubilados. Esto pone al gobierno provincial a merced de las dádivas del gobierno nacional.

Ante esta desastrosa situación el gobernador ha apelado sistemáticamente al aumento de impuestos, Ingresos Brutos abusivos, cobrados fuera de jurisdicción y contra la jurisprudencia, aumentos de tasas territoriales, recorte de aportes a municipios y otras lindezas. Como último golpe ha propuesto un impuestazo subiendo, entre otras cosas, las valuaciones de los campos en términos de 600% o más, lo cual genera, además, en complicidad con el gobierno nacional un incremento de los impuestos nacionales de Bienes Personales o Ganancia Presunta según los casos. Todo esto en medio de la manía de aumentar el tamaño del aparato gubernamental (mal llamado Estado) con la historieta del ‘Estado ausente’ que incrementó la carga efectiva fiscal del país en más de 10 puntos del PBI durante la vigencia del régimen kirchnerista.

Al César lo que es del César

Toda esta pasividad ante el progreso del deterioro general de la situación fiscal, esta mansedumbre ante los dictados del gobierno central parece haberse hecho con la vana esperanza de ser heredero de una primera magistratura en algún futuro turno electoral. Así, no hizo ni un gesto de disgusto cuando la artera maniobra de la Presidencia de la Nación le injertó un vice gobernador y una lista de diputados que son una verdadera quinta columna en su administración.

Ahora vemos surgir, a menos de 5 meses de su segunda gestión en La Plata, un verdadero movimiento destituyente encabezado por el vice gobernador, que se ocupa de sembrar piedras en su gestión, reclamando continuamente el cambio de los funcionarios que responden al gobernador por otros adictos a la parcialidad presidencial al tiempo que genera pedidos de informes para desacreditar la gestión provincial. Una serie desembozada de maniobras apoyadas por la tropa K, especialmente por los Camporitos (y Camporitas), cuyo objetivo se describe en la prensa como motivado por una lucha ideológica. La repuesta del bajá ha sido la aparición de una fracción del peronismo provincial llamada ‘La Juan Domingo’ que presupone oponerse a la orientación comandada por CFK y sus acólitos.

En realidad, asistimos a una lucha a cuchillo por las cajas provinciales. Al Siolín ha mantenido una administración relativamente proba, dentro del desorden fiscal imperante, donde los mayores puntos oscuros son ciertos créditos generosos aportados a familiares del gobernador. 

Pero esto no le alcanza a los ultra del frente para la rapiña. Hay que mantener legiones de clientes y desplazar a la clientela de los barones del conurbano. Todo con vista a las elecciones legislativas de 2013 y una propuesta re reelección de CFK. Y, sobre todo, dar paso a los ‘crony’, los empresarios cómplices del poder en el ‘vamos y vamos’. Ya fundieron la provincia de Santa Cruz que ni puede pagar los sueldos, ahora van ‘por todo’, es decir por todas las cajas, y sobre todo, las grandes cajas de ‘La Provincia’, como dicen los avisos de la TV.

martes, 8 de mayo de 2012

La basura desborda Buenos Aires ciudad. Oportunidad para maquinaciones kirchneristas.


La ciudad de Buenos Aires (CABA) envía diariamente más de 6 mil toneladas de basura que cruzan el límite con la provincia de Buenos Aires adonde van a depositarse. 

Desde el año 2006 existe una ley en la CABA llamada de basura cero, que prescribe la clasificación de la basura para su posterior procesamiento, de modo de ir reduciendo la parte que no se reprocesa. Los avances en su cumplimiento han sido bastante lentos y han motivado varias prórrogas de los plazos estipulados para su ejecución. En este sentido el actual gobierno de la ciudad no puede alegar excusas. No ha cumplido la ley.

Por otra parte, hay surgido nuevos proyectos como la eco-parque que contaría con una planta de procesamiento de unas 1600 toneladas. También hay un proyecto de eco-isla. En el mundo hay otros sistemas incluyendo barcos procesadores que permitirían hasta independizarse del volcado fuera de la jurisdicción de la ciudad.

Por otra parte, hay otros distritos de la provincia que vuelcan residuos fuera de sus límites y generan mucho más que la CABA. Algo de esta basura se pre procesa en plantas de la CABA antes de volver a los centros de deposición en la provincia.

También debe tenerse en cuenta que diariamente ingresan a la CABA más de 3 millones de personas que vienen de la provincia de Buenos Aires y de otros sitios y generan parte de la basura que queda en la CABA. La población estable en la CABA es de unos 3 millones de personas. 

A caballo de esta situación el gobierno kirchnerista por iniciativa de la primera empleada pública ha buscado crear grandes problemas al gobierno de la CABA con el objeto de dificultar su gestión y provocar un déficit fiscal en uno de los dos únicos distritos federales (con la provincia de San Luis) que mantienen su independencia económica del régimen. Es bien conocido el hecho de que el gobierno de la familia Kirchner ha usado los fondos del Estado para disciplinar a los gobiernos provinciales y hacerlos concurrir a votar y apoyar sus iniciativas políticas de todo tipo.

La primera indicación pública de esta maniobra maquiavélica se tuvo en el discurso que la Presidenta pronunció el 3 de mayo en Estaban Echeverría (el poeta se estará revolviendo en su tumba) donde dijo lo siguiente:

Y bueno esa inversión que también tenemos que pedirle a las autoridades de la Capital Federal. Aquí con el Gobernador yo lo charlaba el otro día, tiene que ponerse al frente de los reclamos de todos los intendentes del conurbano bonaerense para que la basura, que se produce en Capital Federal, o pague lo que tiene que pagar cuando ingresa a la provincia o que la procesen e inviertan en la capital porque no es justo (Aplausos). Hoy Campo de Mayo, hoy el CEAMSE está enterrando la basura en Campo de Mayo que literalmente ya está exhausto y la verdad que por lo que se cobra por el ingreso de la basura es muy poco y la verdad que todos los municipios tienen que ponerse al frente de esto porque la lucha por la basura no es solamente una batalla que tenga que ver con los ingresos de un municipio o los ingresos de una provincia, tiene que ver con que no es justo que se tire y se contamine, y además ni siquiera se retribuya todo el esfuerzo que esto significa

Acá la Presidenta incita a las autoridades de la Provincia para poner trabas a la entrada de basura de la CABA en la Provincia. Miente al decir que no paga por ello, pues la CABA está pagando por tonelada el doble de lo que pagan los municipios de la Provincia al CEAMSE (organismo que tiene los sitios de enterramiento y procesamiento) por tonelada.

Qué puede sorprendernos que CFK mienta descaradamente en sus discursos cuando lo hace todos los días. Por ej. el 8 de mayo pronunció un discurso que es un auto elogio de punta a punta, una serie de alabanzas a la obra y pensamiento de su extinto esposo y una serie de falsedades. En este último discurso CFK dijo que iba a la Provincia de Bs Aires y no había pavimentos ni cloacas y ahora hace entender como si todos tuviesen pavimentos y fuesen a tener cloacas en poco tiempo. Realmente, nosotros recorremos uno de los municipios estrella K de la primera hora, que ha sido bendecido por los Kirchner por su ‘militancia’ con toda clase de obras y lo que vemos son modestas pavimentaciones de algunas calles y las vías principales llenas de pozos a medio rellenar con asfalto, es decir, nada extraordinario que no se haya visto en algún otro gobierno. Ni que hablar de otras rutas de la Provincia que, a juzgar por las noticias en los diarios, están en condiciones bastante lastimosas, fuera de las vías más principales.

Realmente este discurso del 8 de mayo es de una desfachatez increíble, pretende justificar y alabar la administración de la compañía de aguas AySA cuando tiene déficits cada vez más grandes que ahora pretenden que paguen los usuarios. Esto daría para hacer una entrada separada, pero por desgracia, la Presidenta es una máquina de generar discursos, todos llenos de falsedades o medias verdades y debe tener una dotación de escribidores o no hacer nada productivo para estar discurseando todo el tiempo de tal modo que para contestarle se necesitaría tener un equipo de analistas.

Volviendo al tema de la basura, al día siguiente al discurso de CFK, la manga de secuaces que tiene en el gobierno procedió a sacar una norma por la cual le subieron 35% el costo por tonelada recibida de la CABA. 

No contentos con eso, el diputado Carlos Kunkel (ex Montonero), el que se ocupa de las tareas sucias legales, el que estuvo en el Consejo de la Magistratura bloqueando todos los juicios a los jueces adictos al gobierno y que genera en el Congreso los ataques más virulentos a la oposición presentó un proyecto para prohibir el ingreso de basura de la CABA a la Provincia.

El Jefe de Gobierno de la CABA, M Macri denunció también que se trata un plan de CFK para causar el desfinanciamiento de la ciudad.

Ninguna duda que es así.

COMO ULISES, ELLA es FECUNDA EN ARDIDES. Nunca para bien del país, sino para sus maquinaciones políticas.


No encolumnarse

Hoy la moda es militar en algo, no importa que. Militancia contra militancia. Acá no seguimos la moda.
 
No milito, no me encolumno, no soy soldado de nadie. No me arrebaño. Busco ideas, no órdenes ni relatos.

Menos detrás de los que forjaron esta segunda década infame. La corrupción prepotente, peor que en los 90.

Porque la corrupción se hizo carne entre nosotros, la mentalidad corrupta y dispuesta a cualquier compromiso a cambio de un poco de consumo. Hacer la vista gorda frente al delito a la vista de todos y dejarse llevar por la mentira hecha discurso cotidiano. Por temor, o complacencia, o conveniencia o ignorancia. En el mismo lodo todos revolcados. ¿Suena familiar? Si, esta es una nueva DÉCADA INFAME.