domingo, 4 de noviembre de 2012

El gato Félix o como salvar la ropa



Hacia fines del año 2001, momento en que la decadencia del modelo de la convertibilidad entró en su crisis terminal, tomó forma el llamado Grupo Fénix compuesto por una asociación de economistas nucleados en torno a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires. El conjunto de profesionales se propuso hacer un diagnóstico de la situación del país en temas de economía o relacionados y proponer una serie de medidas en forma de un plan de acción para la reconstrucción del país. Ideológicamente el grupo presentaba un amplio espectro desde estructuralistas, radicales, marxistas, pero todos con el rasgo común de rechazar la llamada ‘ortodoxia’.

Con el advenimiento del kirchnerismo al gobierno se hizo común la idea de que las políticas del gobierno tenían por inspiración las ideas de algunos de los integrantes del Grupo Fénix. Efectivamente, algunos miembros del mismo tuvieron posiciones expectantes en la administración kirchnerista. Tal fue el caso del economista Aldo Ferrer que representó al gobierno en varias empresas y actualmente es embajador argentino en Francia. 

Pero con el correr del tiempo algunos miembros de Grupo Fénix discreparon públicamente con el accionar del kirchnerismo y también se apartaron del Grupo que se mantuvo en una posición de acompañamiento distante ya que fue evidente que la inspiración del gobierno no estaba allí. 

Para el momento actual, con la renovada actualidad de la inflación el Grupo Fénix ha considerado conveniente expresar su posición frente este tema y algunos otros relevantes y aconsejar algún tipo de medidas. El documento se llama “La Cuestión Inflacionaria en la Argentina” con la firma de ‘Cátedra Abierta Plan Fénix’ y membrete de la FCE de la UBA. El documento no ha tenido difusión oficial por ahora aunque fue comentado en varios medios. La falta de firmas individuales podría interpretarse de diversos modos, aunque se podría inferir que algunos de los autores no quieren aparecer criticando ciertas acciones del gobierno kirchnerista lo cual podría hacerlos pasibles de algún tipo de represalia. Se trata de una situación incómoda para quienes fueron tomados en su momento como inspiradores de políticas gubernamentales tener que tomar distancia cuando hay errores que la profesión económica no puede obviar, por más heterodoxa que sea.

Algunos comentarios sobre el documento

El escrito se desarrolla en algo más de cuatro carillas con el logo de la FCE y encabezado ‘Plan Estratégico de la Facultad de Ciencias Económicas. PLAN FÉNIX’ Se trata de un documento denso en conceptos del cual seleccionaremos algunos de los muchos temas a que alude.

1) Rechazo a la ‘Ortodoxia’

En repetidas ocasiones el escrito rechaza las propuestas catalogadas como ‘ortodoxas’ y las acusa de haber causado grandes problemas en el pasado. La ortodoxia está vagamente definida pero se la caracteriza como algo que no debe hacerse de ningún modo. De hecho, en la FCE la pluralidad de cátedras ha sido fuertemente cuestionada bajo la conducción afín al kirchnerismo y la ‘ortodoxia’ ha migrado a otros centros. Sin embargo, en ningún momento el documento habla de ‘neoliberalismo’, cuestión que revela cierto cuidado por no usar epítetos que han tomado un carácter peyorativo y bien poco definido en cuanto a contenido ideológico.
En esta línea de pensamiento heterodoxo se habla de los ‘resultados negativos …. de políticas antiinflacionarias de matriz ortodoxa’. También se critica a ‘los toscos diagnósticos monetaristas que atribuyen el crecimiento de los precios, en exclusividad, a la emisión monetaria’, y se aconseja combatir las restricciones de la estructura productiva ‘haciendo lo contrario de lo que hoy resulta usual [en] los países de la Europa en crisis’
Parece que fuera necesario dejar bien en claro que el pensamiento de los autores está libre de cualquier contaminación y vuela mucho más alto por el firmamento heterodoxo.

2) Reconocimiento de la existencia de una inflación inconveniente en Argentina

Este ha sido el motivo por el que este escrito ha llamado la atención de varios medios y no es un dato menor cuando la misma Presidenta Cristina ha negado pública y enfáticamente que Argentina tenga que preocuparse por la inflación al tiempo que ratificó los datos del INDEC.

Antes de afirmar que el proceso inflacionario es nocivo los autores hacen una larga introducción a modo de recapitulación de la historia reciente, con los destrozos atribuidos a la convertibilidad y las supuestas grandes logros del gobierno kirchnerista. De este modo, los académicos seguramente buscan atenuar la mala impresión que podría causar en el oficialismo hablar de un tema tabú como es la inflación.

Aluden entonces a ‘un proceso inflacionario que se ha iniciado un quinquenio atrás y que, si bien muestra un ritmo administrable, alcanza hoy índices superiores a los deseables’. Al datarlo a 5 años atrás, lo ponen totalmente dentro de la era CFK, con lo cual eximen de toda responsabilidad al difunto NK. Realmente no parece haber motivos serios para esta partición en el proceso, salvo que parece que no quieren aceptar que lo de ahora es una mera acentuación de un proceso que se inició casi al momento en que la familia Kirchner tomo las riendas del gobierno.

3) Crítica a los datos de inflación del INDEC

El documento afirma que “Las cifras que ofrece el INDEC  han perdido credibilidad”. Recordemos que en la segunda parte de 2010 se conoció un informe universitario muy crítico de la metodología usada por el INDEC para medir la inflación (cf. “Las universidades denunciaron la falta de credibilidad del Indec”, publicado por La Nación el 15 de septiembre de 2010). Fue un estudio colaborativo de varias universidades nacionales realizado a pedido del entonces Ministro de Economía Amado Boudou que este ni se molestó en comentar, seguramente porque no decía lo que él esperaba). Con esta afirmación el Grupo Fénix contradice la posición oficial del Poder Ejecutivo nacional que respalda totalmente los números del INDEK. También hace tiempo que el director del Grupo, el profesor Abraham Gak ha expresado públicamente la necesidad de hacer correcciones en el INDEC.

Como para matizar, el documento afirma: “las provinciales no cubren un territorio de suficiente significación y las que publican las consultoras privadas exageran, en general, las tasas de inflación reales (además de aplicar en algunos casos metodologías inaceptables, de poca seriedad)”. Aquí, como no pueden negar significación a las estadísticas que hacen las provincias (cosa que sí hacen desde el INDEK), les asignan poca cobertura nacional. En realidad, la cobertura actual abarca unas 7 provincias bastante significativas porque antes de 2007 sus cifras no diferían demasiado de las del INDEC (ahora indican casi duplican los valores del INDEK). El gobierno nacional, especialmente la Secretaría de Comercio, que es la que intervino el INDEC y la responsable de la adulteración de las estadísticas de inflación, ha presionado sobre los gobiernos provinciales y ha logrado que varias provincias, como Río Negro y Mendoza, discontinuaran sus series de precios al consumidor.

La afirmación de que las consultoras privadas exageran la inflación es infundada y puesta allí meramente para neutralizar lo dicho del INDEK. Antes de 2007 las series de las consultoras no diferían mayormente de las del INDEC, es más, estas servían para calibrar los estimadores privados. Lo que si puede decirse es que las privadas tienen menor exactitud puesto que las muestras son menores que las del INDEC, pero, en cuanto a metodología, no difieren mayormente. Es más, alguna de las series son calculadas por personal expulsado del INDEK por la intervención por negarse a falsear los datos. 

Los economistas del Fénix se inclinan por usar los precios implícitos en los cálculos del PBI que hace el INDEK. Con ellos dicen que les da una inflación actual del orden del 20%, “muy lejos de los que estima el INDEC”. Se sabe que los datos del INDEC exageran el crecimiento del PBI, por lo que los precios implícitos están sospechados de haber sufrido la metástasis de las series del IPC de algún modo. Por lo tanto, tampoco este cálculo puede considerarse totalmente confiable. Por experiencia personal, mis gastos crecen más que el 20% anual, más cerca del 25% y en aumento. Dice el informe del Fénix: “bastante por debajo de muchas “estimaciones” irresponsablemente difundidas por medios masivos de comunicación– y justifican la actual preocupación. Va de suyo que esta situación debe ser corregida, sin más dilaciones”. De nuevo, un ataque a los estimadores privados y, de paso, a los medios de comunicación (otra forma de hacer ‘buena letra K’). No dice nada, sin embargo, del índice ‘Congreso’ difundido por un grupo de diputados opositores, que resulta de promediar una decena de estimaciones del crecimiento mensual del IPC hecho por entidades privadas, perseguidas por el Secretario Moreno penal y administrativamente por publicar sus cifras. 

Vemos pues, como el Grupo camina haciendo un delicado equilibrio entre la verdad académica y la voluntad de no despertar las represalias del régimen.

4) Causas del proceso inflacionario

El documento del Grupo Fénix se interna en temas teórico-prácticos indagando por las causas de los elevados valores de la inflación y las medidas que se requerirían para lograr su reducción. El enfoque es sano, porque para tener una medicina efectiva es necesario saber cuál es el origen de la enfermedad.

El documento puntualiza que el análisis tradicional distingue 3 tipos de inflación: de demanda, de costos y estructural. “El análisis económico tradicional suele distinguir tres clases de inflación: de demanda, originada por un exceso de la demanda global respecto de la oferta global de productos y servicios; de costos, usualmente derivada del aumento de la tasa de salarios e insumos a un ritmo mayor que la productividad del trabajo asalariado; y la estructural, causada por el cambio de los precios relativos en sectores con inflexibilidad a la baja de los precios monetarios”.
Sin embargo, para los autores hay una causa básica que es la estructural y los otros dos son mecanismos de propagación. ‘Más allá de este análisis tradicional y avanzando en el tema, podría afirmarse que el fenómeno primario tiene origen en una inflación de carácter “estructural”, que presenta como mecanismos de propagación a la inflación “de costos” y también a la “de demanda”’.

Las causas estructurales principales (en Argentina) que se detallan son: 1) aumento de precios relativos a nivel mundial que se trasladan a los precios locales, 2) deficiencias en la formación o asignación de capitales, y 3) inequidades persistentes en el sistema tributario. ‘Las presiones inflacionarias se deben a problemas de la estructura del sistema económico argentino. Entre ellos: a) el incremento de los precios relativos de alimentos, energía y otros insumos en el mercado mundial, que tiene impacto sobre el nivel de precios internos y se traslada fuertemente al consumo de los sectores más carenciados; b) las deficiencias en la tasa de formación de capital, así como en su asignación; y c) las serias inequidades persistentes en el sistema tributario. Si estas fallas estructurales no se corrigen resulta imposible atenuar el proceso inflacionario, por más “ajustes” que se intenten, debido a la multiplicidad de causas que operan de modo simultáneo’

Se observa que los autores han ‘escamoteado’ una causa estructural básica: el déficit fiscal endémico. Se lo puede considerar resultado del extraordinario incremento del gasto público que en 10 años ha superado los 10 puntos del PBI. Es equivalente a considerar un aumento de la demanda agregada no compensado por un aumento equivalente de la productividad de la economía que se traduce en varios problemas, de los cuales los más notorios son la emisión creciente (aumento de la base monetaria para cubrir el déficit fiscal) y la exacerbación de la puja distributiva. Sea porque los autores consideran que el aumento desorbitado del gasto público no tiene efecto inflacionario, sea porque consideran que este argumento es ‘un tosco argumento monetarista’, o bien que obvian la ‘contabilidad creativa’ gubernamental para esconder el déficit fiscal, o sea porque no quieren criticar al gobierno en un tema que es básico para la subsistencia de la burguesía rapaz, el déficit fiscal no es siquiera mencionado en todo el documento. Por el contrario, se recomienda por ningún modo reducir el gasto público, sino redireccionarlo.

Esto es lo que dicen de la emisión: ‘Esto, dicho sea de paso, desmiente los toscos diagnósticos monetaristas que atribuyen el crecimiento de los precios, en exclusividad, a la emisión monetaria. Si estos diagnósticos fueran valederos, combatir la inflación sería una tarea trivial.’ Si reducir el déficit fiscal fuese una tarea trivial, estaríamos en otro mundo.
El documento argumenta sobre la propagación inflacionaria: 1) que la distribución positiva del ingreso –que da por hecha- puede generar suba de precios vía la puja distributiva en caso de que los empresarios puedan trasladar a los precios los aumentos de salarios. Esto puede ocurrir en Argentina por la concentración oligopólica que existe en vastos sectores. Lo que no explican es porqué este mecanismo empezó a actuar solamente hace 5 años y no antes, cuando la concentración se supone era mayor aún (¿o es que el modelo ha favorecido a los grupos más concentrados?). 2) El comportamiento “cultural” (Marcó del Pont diría “atávico” o una “pulsión”  freudiana). Deberíamos recordar que estas ‘expectativas inflacionarias’ habían sido dejadas de lado en los 90 hasta el año 2003, si alguien las ‘reactivó’ fue este modelo. 

En síntesis, por más que el Grupo Fénix le dé vueltas, el principal responsable del rebrote inflacionario es el gobierno. Pero ellos no quieren decirlo y sus motivos tendrán.

5) Políticas antiinflacionarias posibles

El Grupo Fénix ha hecho un diagnóstico de causas y ha escamoteado una causa fundamental: el crecimiento desmesurado del gasto público y el déficit fiscal. Ha propuesto causales que pueden explicar algunos puntos de inflación, como el aumento de precios internacionales (relativos), argumento que también usa la Presidenta (‘en comisión’) del BCRA Mercedes Marcó del Pont. Esto no explica porqué nuestros vecinos latinoamericanos tienen inflaciones no mayores del 5% a pesar de estar afectados por esta inflación internacional igual que nosotros. Respecto de las deficiencias de formación de capital y las inequidades fiscales, el ‘modelo’, que ya tiene 10 años de existencia, no puede mirar para otro lado. Es en gran parte responsable de su subsistencia, aunque el Grupo Fénix no lo diga. De todos modos, no se explica porqué empezaron a generar inflación hace 5 años y no antes. Misterio no develado por el Grupo Fénix. Sus motivos tendrán.

Hecho un diagnóstico parcial (casi tendencioso y muy adecuado a los intereses que este grupo representa), los remedios que resultan son parciales, insuficientes o inefectivos.

Los autores empiezan por dar una serie de consideraciones generales donde aconsejan actuar contra todas las causas a la vez y no aplicar políticas de shock ni de ajuste recesivo. Dicen, entre otras cosas, que se combate la inflación estructural mejorando la productividad, manteniendo los salarios y mejorando la distribución del ingreso y expandiendo la economía. Se apoyan a continuación en una enumeración de los factores internacionales y carencias del enfoque keynesiano para prescribir que 1) ‘administrar con prudencia y realismo la incidencia local de los precios internacionales’, léase continuar con el control de cambios y de importaciones y exportaciones; 2) ‘las políticas de tipo de cambio diferenciado se encuentran ampliamente justificadas y no deben ser abandonadas’; 3) no debe reducirse el gasto público sino que debe redireccionarse: ‘una reducción indebida, excesiva, imprudente o puramente fiscalista del gasto público tendría efectos adversos sobre el nivel general de actividad económica, como los que están experimentando hoy los países europeos, afectados por la grave crisis en la que se encuentran inmersos. En cambio, resulta fundamental redireccionar el gasto, sin reducir su nivel y buscando mantener el nivel de ocupación, mejorar la distribución del ingreso y adoptar medidas de política fiscal que tiendan a sostener el nivel de los recursos estatales’ (Nótese: nada de reducir el nivel del gasto, se recomienda sí mantener el nivel de ocupación y mejorar la distribución del ingreso. Repite: tomar medidas para sostener el nivel de los ingresos estatales! Hay que preguntarse, ¿podrán lograr todo eso en una economía que se contrae?, porque ese parece ser el resultado de la ‘profundización del modelo’); (sigue) 4) modificar gradualmente la política de subsidios del gobierno nacional, para no subsidiar a sectores de altos ingresos. Se entiende, que los fondos ahorrados no van a servir para reducir los impuestos, por el contrario, dicen que hay que 5) aumentar la provisión de bienes públicos (Parece implicar agrandar el Estado empresario) ‘El incremento de la provisión de bienes públicos, materiales e inmateriales, resulta otra vía importante para combatir la inflación, ya que esta oferta se halla a cubierto de las tendencias en los mercados externos y constituye, sobre todo, una responsabilidad del Estado. La moderna noción de bienes públicos incluye no solamente a los bienes públicos materiales (los que integran el “dominio público”), sino también los inmateriales o intangibles, como lo son la educación, la salud, la justicia, la seguridad, la protección social y el derecho a la información y a la pluralidad de opiniones’. Incidentalmente, aquí parece haber una velada crítica al gobierno con respecto al derecho a la información y a la pluralidad de opiniones, que estaría siendo negada, pero también podría interpretarse como una recomendación a profundizar la aplicación de la ley de medios. Más adelante se habla de otro aspecto de la acción estatal en el fomento del desarrollo científico-técnico. Como se ve, toda una serie de buenas intenciones, pero no un plan completo. 6) se menciona que ‘No debería descuidarse el campo de la política de ingresos y la influencia que esta debe tener a la hora de acordarse precios y salarios entre los distintos sectores de la sociedad’.

Resumiendo

En conclusión, el documento del Grupo Fénix no propone ningún plan antiinflacionario, solamente da directivas generales. Hace algunas críticas, las más serias sobre el INDEK. 

Algunas observaciones podrían interpretarse (o no) como críticas veladas, por ej. las apelaciones a gastar en educación, justicia, seguridad, y el derecho a la información. En lo propiamente económico dictamina que hay que seguir con la política de controles a importaciones /exportaciones, el tipo de cambio ‘diferenciado’ (sin hablar de ‘cepo cambiario’) y que ha de mantenerse o aumentar la intervención y el gasto estatal, redireccionandolo, en todo caso. Esto refleja las necesidades de la burguesía pseudo-industrialista, que necesita re direccionar los flujos económicos a su favor. La acción del Estado en este sentido es fundamental para estos fines, por lo que se entiende el énfasis puesto en no reducir de ningún modo el gasto público. 

Por lo demás repite varias veces que no hay que hacer políticas de ajuste, que hay que redistribuir el ingreso, etc, etc. Buenas intenciones, pero no explica cómo se compatibiliza esto con una política que aumente la competitividad internacional, al menos en el corto plazo. En el largo plazo podemos fantasear con que el Estado va a hacer mucha obra y eso va a ser suficiente. Además, hay un gran ausente en todo esto y es la iniciativa privada. No se la menciona y es obvio que esta gente descree de su importancia, para no decir que no le gusta mucho.

Un documento que parece resultar de una negociación entre opiniones divergentes, donde no aparecen los autores y donde se quiere mantener una cierta vigencia intelectual ante la situación de semi-crisis del modelo, pero evitando enemistarse con el gobierno. 

Grupo Fénix: muchas gracias!

jueves, 11 de octubre de 2012

CFK en Georgetown-Harvard: El RELATO atendido por su misma dueña



La semana del 23 de septiembre pasado Cristina Fernández de Kirchner pasó por las universidades norteamericanas de Georgetown y de Harvard donde se suponía que iba a hacer sendas presentaciones magistrales y, a continuación, contestaría preguntas de los estudiantes asistentes. 

Por el rango de la invitada y tratarse de escuelas de ciencias políticas se esperaba que las presentaciones giraran acerca de temas de gobierno en general, con algunas alusiones a aspectos concretos referidos a la Argentina.

Previo al viaje de la Presidenta a los EEUU hubo en la Argentina una serie creciente de muestras de desaprobación por la forma de gobernar del Poder Ejecutivo encabezado por Cristina Kirchner que culminaron con una movilización mayormente espontánea el día 13 de septiembre.

En medio de esta situación los equipos presidenciales aparentemente estimaron conveniente que CFK se  presentase ante los estudiantes y profesores de esas casas de estudio para exponer aspectos de su gobierno y de la historia argentina. 

La conflictiva situación política en Argentina, impensable unos pocos meses antes cuando CFK obtuvo la reelección por más del 54% de los votos positivos emitidos, ha repercutido en la población hispana en EEUU y ello llevó, probablemente,  a que los estudiantes se orientasen mayoritariamente por hacer preguntas sobre temas poco simpáticos para la Presidenta. Aparte de esto hubo manifestaciones hostiles contra la Presidenta frente al hotel Mandarin de Nueva York donde se alojó.

Quizás influida por este ambiente previo CFK produjo dos deslucidas presentaciones seguidas por series de preguntas y respuestas donde la Presidenta con aires de suficiencia, se mostró displicente, dominante  y muchas veces hostil con los alumnos, lo que le valió dos silbatinas mientras hablaba en Harvard y críticas generalizadas luego de las alocuciones en ambos casos. La atmósfera general de las presentaciones, sobre todo por la forma de encarar las respuestas dio la impresión de que ella creyó estar ante un grupo de estudiantes de la escuela intermedia y no de universitarios. Por eso, en vez de afrontar seriamente algunas preguntas, se dedicó a criticarlas y evadirlas.

Lo que Cristina Kirchner hizo en ambos casos fue presentar una zigzagueante narración de los supuestos logros de su familia, repitiendo gran parte de los lugares comunes a que tiene acostumbradas a sus forzadas audiencias en Argentina. La saga de su familia se traduce en cómo recibieron un país destrozado (siempre dicen ‘en ruinas’) por una conjunción de errores de manejo económico de sus antecesores, no siempre inocentes, sumados a negociados de la banca internacional asociada a agentes locales. A partir de allí se cuenta como N. Kirchner y ella hicieron renegociaciones con quita de la deuda en default.  También CFK hizo el recuento de una serie de medidas sociales todas supuestamente exitosas, y de la ‘reconstrucción’ de la economía a la que calificó de ‘exponencial’. 
Luego de dar numerosas  vueltas en el discurso, mostrando una falta de ajuste a un plan de presentación previo, terminó hablando de su visión de lo que llama la crisis política global. Allí repitió su crítica a la forma que el Norte encara sus problemas económicos y puso como siempre el ejemplo de las crisis argentinas, especialmente la de 2001, recomendando implícitamente (aunque lo negó) seguir un camino similar a la quita efectuada por el matrimonio en lo que ellos llaman renegociación (aunque fue compulsiva) del default heredado. A continuación respondió (o simuló responder) las preguntas que le hicieron. Y no parece haber convencido a la mayor parte de la audiencia.

Posteriormente a esas presentaciones en los EEUU de N. América, que fueron transmitidas en vivo por varios canales de televisión en Argentina, hubo muchas discusiones y análisis en diversos medios. También hubo entrevistas a algunos de los alumnos que hicieron preguntas y foros de discusiones en los diarios y medios digitales. De este modo la performance de la Presidenta logró un grado de difusión superior al esperado por las autoridades argentinas que implícitamente admitieron que la imagen transmitida no fue positiva. Hubo una única reacción inmediata de CFK todavía de viaje para tratar de borrar la mala impresión que causaron sus repetidas alusiones descalificadoras a la Universidad Nacional de La Matanza (situada en la Provincia argentina de Buenos Aires) cuando ella misma o sus asistentes escribieron unas entradas en Twitter expresando su gran afecto por los alumnos de esa Universidad. También hubo una reunión el lunes siguiente con seguidores de la agrupación kirchnerista La Cámpora los que ratificaron su admiración incondicional a CFK que es el ‘alma mater’ de estos jóvenes ‘militantes’. 

Algunos medios internacionales se hicieron eco de las deslucidas intervenciones de CFK en EEUU y, con cierta demora, también hubo reacciones en los medios universitarios, por ejemplo, en el Harvard Crimson se publicó un artículo (en inglés) del comentarista económico Jorge Araya donde se hace una crónica de la conferencia de la Presidenta, así como de antecedentes de su gobierno, con opiniones bastante negativas, por ejemplo, expresando: “Esta, entonces, es la imagen de sí misma que la presidente Kirchner nos dejó en Harvard. ¿Arrogante? Por supuesto. ¿Narcisista? No lo dudo. ¿Megalómana? Eso podría ser ir demasiado lejos, pero megalomanía está sin duda en el camino correcto.” (traducción según http://www.economiaparatodos.com.ar/ver_nota.php?nota=4012).

El artículo de Araya convocó una gran cantidad de comentarios de los lectores de Harvard en el mismo Crimson, la mayoría de ellos críticos a la figura de la Presidenta y su gestión, incluso abundando con ejemplos adicionales a los mencionados por Araya. En forma similar a lo que ocurre en Argentina, hubo ardientes réplicas de seguidores del kirchnerismo defendiendo la gestión de CFK y atacando a los medios, especialmente al grupo Clarín. En resumen, quedó la Presidenta caracterizada como émula en muchos aspectos de su admirado Hugo Chávez y no muy afecta a respectar estrictamente las prácticas democráticas, más allá de las apariencias.

En las encuestas de opinión política que se realizan periódicamente en Argentina resulta impactante la diferencia que hay en la valoración popular de la gestión del gobierno nacional (extremadamente negativa en su mayoría) y la imagen presidencial, en caída pero siempre muy por encima de la de su gobierno. Es como si la gente creyese que ‘ella es buena pero la aconsejan mal’.  Habría que pensar, frente a esto, porqué CFK se ha ido desprendiendo de algunos elementos relativamente buenos para rodearse de mediocres, algunos de ellos de sospechosa integridad, pero fieles hasta la obsecuencia, como Boudou, Timerman, Abal Medina, Garré, Moreno, Mariotto (etc.).

El viaje a EEUU ha podido poner en blanco sobre negro para muchos que dudaban algunos aspectos:
1) La inspiradora del modelo protochavista del ‘vamos por todo’ no es otra que CFK que en esto sigue bastante las ideas de Abelardo Ramos y su antiguo Partido Socialista de la Izquierda Nacional. Ella ha expresado abiertamente su admiración por H Chávez y lo ha reafirmado recientemente en Twitter al felicitarlo por su triunfo electoral diciendo ‘tu victoria es la nuestra’.

2) CFK practica la mentira política sin ninguna inhibición. La negación rotunda de la inflación argentina es una pequeña muestra de las estafas ideológicas que cocina su gobierno. Nadie que lleve las cuentas de los gastos en Argentina puede desconocer que la inflación hoy es superior al 20% anual. Ella dijo enfáticamente, sin embargo, a los estudiantes de Georgetown: ‘Si realmente los números fueran de una inflación del 25%  al 26% el país estallaría por los aires; no podríamos haber pagado ninguno de los miles de millones de dólares que hemos pagado; no hubiéramos podido sostener el crecimiento de una economía como el que sostuvimos y mucho menos hubiéramos logrado la incorporación de millones de excluidos que hoy están consumiendo y tienen una asignación universal o un trabajo en una cooperativa o un trabajo registrado’ (según la versión oficial del sitio de la Presidencia de Argentina). El que escribe esta entrada lleva la cuenta de los gastos mes por mes y en 2010 calculó una inflación promedio superior al 20%. No se lo contó Clarín son gastos diarios propios, no extraordinarios, como los de cualquier otro habitante. Además, las estadísticas de entes provinciales (que resistieron las presiones del Secretario G Moreno para que las discontinúen) indican valores recientes del orden del 23% por año. Es entonces una GRAN MENTIRA, fácil de comprobar que la inflación sea 9% y CFK LA AVALA DESDE HACE AÑOS.
Otra gran mentira, y mucho más grave aún fue la campaña electoral de CFK para aspirar a la reelección. En esa campaña, ocurrida a fines de 2011, en ningún momento ni ella ni otros postulantes del FPV expresaron que iban a cambiar el derrotero del gobierno para ‘ir por todo’. La campaña fue una seguidilla anodina de reafirmaciones de la obra realizada, sin ningún programa futuro de gobierno y conducida por una amante y edulcorada viuda vestida de negro que mostraba ondas de amor y tolerancia. El giro hacia el estatismo y el protochavismo fue totalmente inesperado, especialmente por el empresariado que, por el contrario, esperaba un aflojamiento de controles y las restricciones a la libertad empresaria. 

En síntesis CFK hizo una estafa electoral e ideológica, digna del izquierdismo subrepticio a lo del ‘demócrata’ F Castro cuando tomó el poder en Cuba.

3) Los conocimientos de economía y de gestión de CFK son rudimentarios, reducidos a una serie de recetas estereotipadas del acervo ‘Nacional y Popular’.
Ya en entradas anteriores hemos pasado revista a errores serios en las concepciones económicas de la ‘Empleada pública número 1’ con motivo de un discurso que pronunció en el Mercado Central. Un ejemplo es la famosa explicación que repite continuamente que la convertivilidad argentina no podía haber funcionado porque la economía argentina es mucho más chica que la estadounidense. El simple ejemplo de Panamá invalida totalmente esta idea (y hay otros países con caja de conversión). Su saber y prácticas económicas se resumen en la ‘ceponomics’, es decir que el Estado pone un gendarme al lado de cada particular que lo controla y le indica que debe hacer y limita su accionar de acuerdo a los dictados del burócrata de turno. Expresiones de esto son varias y van desde el cepo cambiario (cuya existencia CFK niega insistentemente, no solo en EEUU sino a su vuelta en Argentina), por las restricciones a importaciones y exportaciones, al reparto de dividendos, a los viajes, etc etc. Además, el otro gran karma de CFK consiste en fogonear irresponsablemente la demanda agregada, especialmente la del gobierno a través de una emisión monetaria de  35% anual o más y la privada por medio del ataque a todos los medios de ahorro para forzar el malgasto de la liquidez en manos del público.

4) Para CFK la economía es un juego de suma cero. Dijo en Georgetown: “Y lo que yo puedo observar como dirigente política, como integrante del G-20, es que uno de los problemas más graves que hoy tiene la crisis mundial es que no se cae una nueva idea acerca de cómo salir de la crisis, que no es económica, es política, porque no hay una clara idea de cómo se debe salir de esto, y si la hay no se la quiere utilizar porque perjudica a los sectores más favorecidos. Porque ha pasado, ustedes saben que ningún juego económico es neutro, siempre cuando hay perjudicados hay favorecidos de un lado y lo que se le saca uno lo recibe otro. Esto es una regla básica de la economía”(el subrayado es mío). Esta es esencialmente la misma idea que tenía Eva Perón que dijo: ‘Cuando aprendí que hay pobres porque hay ricos’. Si la historia del crecimiento económico del mundo no ha convencido a CFK que puede haber progreso para las mayorías, no ha querido sacarse las anteojeras ideológicas.

5) CFK mintió descaradamente, como lo hacen a menudo los varios tiranuelos americanos (Chávez, Correa, Morales, etc) afirmando que en Argentina hay libertad de expresión. Cualquiera sabe que ellos tratan rudamente a todo periodista que intente hacerles una pregunta molesta, que CFK no habla con la prensa (salvo que llame ‘hablar’ reunirse con el monje negro Verbitsky), han forzado la venta de medios a empresarios dependientes del gobierno, han acosado económicamente a diarios independientes, han atacado, incluso físicamente a periodistas indóciles (y ‘recompensado’ a aquellos que repiten la pauta oficialista), han mandado la ‘gesAFIP’ a ‘inspeccionar’ fiscalmente a cualquiera que ose hablar contra el gobierno, en fin, han convertido al país en la antesala del gobierno del ‘Gran Hermano’.

6) CFK mostró que su gobierno no tiene un plan maestro ni programa de acción, que no sea insistir tenazmente en lo ya hecho y tratar de parecerse a su adorado Chávez. Ella misma confesó en Harvard que no hace planes en su vida y tampoco podría mostrarlos. Dijo: "si quieres ver sonreír a Dios cuéntale tus planes”. Ni ella ni su difunto marido intentaron nunca aclarar que rumbo u objetivos tienen sus gobiernos y es porque no los tienen y han vivido al día, cambiando continuamente de rumbo, ocultando lo que realmente querían hacer incluso dentro del presupuesto del corriente año.
En resumen, para quien tenga abierta la mente (me refiero al famoso 54% que la votó), no hay duda que a CFK se le cayó la máscara en las universidades norteamericanas. La ilusión de pasearse y lucirse ante audiencias dóciles y absortas fue totalmente frustrada. De ahí el malhumor evidente de la Presidente, poco acostumbrada a enfrentarse con las realidades de su gobierno.

No insistiremos sobre otro aspecto que aparece también en las conferencias, y es la cultura superficial de la Presidenta, que muestra la pobreza de su paso por el colegio secundario. Al observador atento no escapan los errores de sintaxis, palabras mal usadas, nombres mal pronunciados, etc. Esto no son errores de memoria, son los rastros de una educación básica descuidada y poco interés por la precisión, más allá de la cita de números muchas veces fraguados y frases comunes como ‘Eppur si muove’. Mencionaremos aquí, por caso, aunque ya lo han hecho otros antes, las citas erróneas de la Biblia (Seth por Lot) que también indican una religiosidad superficial, fallas de gramática (uso del condicional en vez del subjuntivo), palabras usadas mal o fuera de su significado (como ‘teoría’), Madoc o Murdoch por Bernard Madoff, nombres mal pronunciados como el de Christine Lagarde (del FMI) pronunciado ‘Lagardé’ o ‘Degardé’. En resumen, una cultura de origen aluvional, descuidada en sus orígenes y crecida en cantidad facilitada por una memoria excepcional pero con poca atención por la calidad.

Pero lo más importante y fundamental de esta gira por el Norte ha sido poner al descubierto que todo lo que se podía asignar erróneamente a los miembros del gabinete es obra e inspiración básica y esencialmente de la Presidenta Cristina Kirchner, primero por continuación de la herencia de su esposo (que era pragmático y no dogmático) y luego, sobre todo con el ‘vamos por todo’ de ELLA y sólo de ELLA. Es el RELATO hecho a su imagen, genio y figura!

miércoles, 29 de agosto de 2012

Cristina Kirchner, la ilusión de la reencarnación de una reina


En una de las múltiples apariciones por la cadena nacional de radiodifusión, la Señora Presidenta hizo alusión a su creencia en ser ‘una arquitecta egipcia’.

No fue esta la primera alusión de este tipo en sus discursos oficiales. Una búsqueda temática en el sitio de la Presidencia de la Nación, arrojó como resultado las citas siguientes:

  1. Acto de cierre de Argentina Exporta Audiovisual: Palabras de la Presidenta de la Nación
a.       ... señor. Estamos preparando en otra parte de la Casa Rosada, con esta vocación de arquitecta egipcia que tengo, yo digo que en otra vida debo de haber sido una gran arquitecta egipcia, porque me encanta, ... 06 de Diciembre de 2011

a.       ... esté allí y la comunicación que a mí se me ocurre debe ser desde la autopista con dos puentes a la Isla Demarchi. Estoy sugiriendo, no puedo con mi vocación de arquitecta, ustedes ven el Museo del Bicentenario, ... 29 de Agosto de 2012

a.       ... tenía veleidades de arquitecta o de artista, pero a mí siempre me gustó y él me acompañaba también en eso como yo lo acompañé siempre en todo lo demás. Y la verdad que me gustaría que pudiera ver esto ... 24 de Mayo de 2011

a.       ... uno. Yo siempre decía que tendría que haber sido arquitecta porque eso de hacer cosas, mirarlas y verlas y que otros las puedan disfrutar, habitarlas, caminarlas, usarlas económicamente, socialmente, creo ... 27 de Abril de 2011
5.        Lanzamiento del Polo Audiovisual Isla Demarchi: Palabras de la Presidenta de la Nación
    1. ... amo construir, debo ser la reencarnación de algún gran arquitecto egipcio porque me encanta ver, tengo pasión por ver las cosas, por hacer, por trabajar y por verlas muy rápido, por eso ando siempre como ... 29 de Agosto de 2012


Obviamente, la fantasía de la descendencia egipcia es recurrente.

En una entrada anterior hicimos mención a la miniatura del busto de Nefertiti que la Presidenta tiene en su escritorio oficial en Casa de Gobierno. 

Cree seriamente CFK ser la reencarnación de Nefertiti, la gran reina y madre egipcia?

Una foto que reproduce el diario Clarín el día de hoy, 29 de agosto, la muestra cuando era Senadora nacional mientras observa el busto de Nefertiti que se conserva en el Neues Museum de Berlín. Si se observa atentamente, hay un gran parecido de la cara de la reina egipcia con la de Cristina en su juventud. 

Reproducimos la foto aquí, que fuera tomada por el fotógrafo de la presidencia Víctor Bugge y se llama ‘La Senadora Cristina Kirchner observa el busto de Nefertiti’.


El link de la foto original se encuentra en el sitio
 
Comparamos con una foto de juventud de CFK mientras era universitaria (fuente: Presidencia)


Dios nos libre de los que creen estar predestinados a cambiar la sociedad desde sus cimientos!