domingo, 10 de agosto de 2014

Kichifault póngale un nombre nuevo al default



‘El romance del Kichi y la piruja’

J. Stiglitz escribió un artículo traducido al diario Clarín donde habla del Griesafault. Allí comenta el ‘sideral’ crecimiento de la deuda soberana de Argentina en los 90 ‘paralela’ a las reformas ‘neoliberales’. Aparte de que no sabemos que significaría este insulto neológico (neoliberal) llamar a la experiencia Menem algo parecido a liberal es un abuso del lenguaje. Más cerca a la verdad estaría si hablase de neo-libertinismo, o neo-populismo en este caso. Menos se aplica ese término al manejo robótico de la economía bajo el cultivador de bonsái, el ex presidente De la Rúa.
Explica Stiglitz en su artículo que pagar la deuda con los fondos holdouts de las restructuraciones de 2005-2010 en los términos de la sentencia de Griesa devastaría la economía argentina. En esto JS se hace eco de las prevenciones del ministro de economía argentino Axel Kicillof de que la cláusula RUFO permitiría a los bonistas que entraron en la renegociación (los llamados holdins) reclamar un pago igual al de los fondos ‘buitres’ (los holdouts litigantes). La mayor parte de los abogados especializados en litigios internacionales de Argentina que se han pronunciado opinan que, siempre que Argentina pague la sentencia Griesa, exactamente bajo lo dictado por ella, las consecuencias de la RUFO podrían evitarse, aunque igual podrían generarse litigios pero Argentina estaría en condiciones de ganarlos. Se ha dicho que si Griesa nombró un ‘master’ en la persona de Daniel Pollack fue para no dejar rastros de negociaciones entre las partes para que el acuerdo pudiese ponerse bajo el paraguas de la sentencia.
De todos modos, no deja de ser cierto que la peculiar interpretación de Griesa de la cláusula pari-passu de los bonos remanentes de la restructuración ha creado un cortocircuito con las condiciones de la renegociación y las particularidades de los bonos emitidos en 2010 bajo distintas legislaciones y jurisdicciones. No obstante, una vez firme la sentencia solo cabe acatarla y cumplirla, aunque buscando con Pollack la forma menos dañina para las partes.
El ex ministro de economía R. Lavagna, que intervino en la reestructuración de 2005, ha dicho en varias entrevistas que era necesario salvar los contratos de 2005 y 2010, aunque ha culpado a la presidente Cristina Fernández y sus equipos de descuidar los peligros de ignorar los bonos no entrados en dichas renegociaciones que llegaron a valer 5 mil millones de dólares en 2008 y pudieron ser comprados de algún modo y evitar que ahora representen un pasivo eventual de 15 mil millones (según la misma CFK). La posición de Lavagna, que parece haber sido consensuada dentro del equipo del candidato a presidente Sergio Massa, consiste en que no se podía pagar solamente a los holdouts litigantes que poseen solo un 1% del 100% en default en 2005, porque aún queda sin arreglar el resto que quedó fuera del arreglo que es un 6%.
Contra esto otros abogados dicen que hay que cumplir con la sentencia ahora y no se puede esperar a acordar ya con el 6% restante. En todo caso eso queda para más tarde, después de diciembre de 2014 cuando la cláusula RUFO pierde vigencia.
La posición de Lavagna tiene varios puntos flojos. 1) aplaude que el gobierno, como si fuese un mal menor, no haya pagado la sentencia. Pero no da alternativa, salvo que hay que buscar una negociación por el 7% completo. En realidad, se pague o no a este 1%, con la sentencia Griesa ya firme, igual el 6% restante puede reclamar por el juicio, y hay abogados tratando de reunir holdouts en estas condiciones. 2) Lavagna minimiza el peligro de la cláusula de 2010 llamada de ‘aceleración’, por la que, ante un default un 25% de los bonistas holdins pueden pedir el pago inmediato del total de las deudas de un bono determinado. Este riesgo no es despreciable y se habla de un fondo que ya estaría tratando de reunir bonistas para pedir la activación de la cláusula, lo cual se logra por medio de cartas sin necesidad de litigar (en primera instancia). 3) los fondos ‘buitres’ aceptaban pago con bonos, más un depósito de garantía inicial, por lo cual lo que se necesitaba era buscar un modo de que la garantía no violase la RUFO.
En realidad, lo que hubiese correspondido era hacer una cuantificación de los riesgos y hacer una estimación probabilística del costo en cada posible alternativa legal y elegir la menos costosa. Esto no parece haberlo hecho nadie.
La presidenta Cristina K dijo que no hay default porque hubo depósito y Griesa paró el pago, pero de acuerdo a las cláusulas legales el pago se perfecciona solo cuando el dinero es acreditado en las cuentas de los bonistas. Esto es así y contra la opinión (tipo avestruz) de negarlo, están los hechos: la entidad privada (llamada ISDA) que debía declarar el default para el pago de los CDS dictaminó por unanimidad que se produjo un default. La prensa internacionalmente y los organismos financieros consideran la Argentina unánimemente en default, justifiquen o no el accionar del gobierno argentino, estén o no de acuerdo con la sentencia de Griesa. Dos de las principales calificadoras internacionales ya consideraron que Argentina está en un default selectivo. Algo parecido hizo la calificadora china Dagong. Hasta el presidente de la Corte de Justicia Argentina, Ricardo Lorenzetti, dijo ‘los fallos se cumplen, las deudas se pagan’, pero después borró con el codo y dijo ‘con el límite de los derechos humanos’.
Después de analizar el comportamiento de la presidenta y su ministro, hemos llegado a la conclusión de que nunca tuvieron intención de pagarle a los holdouts otra cosa que lo que hubiese correspondido si hubiesen entrado en la reestructuración.
En sede de Nueva York mandaron a los abogados a decir que iban a acatar la sentencia, pero esperaban que la Corte Suprema estadounidense fuera a tomar el caso, lo cual no ocurrió. Ante esto no tenían previsto ninguna alternativa. Por otro lado, a fines de 2013 hicieron pasar por el Congreso Nacional la ley 26886; esta ley derogó una anterior llamada ley ‘Cerrojo’ que cerraba la posibilidad de reabrir los canjes de 2010. La 26886, sin embargo prohíbe específicamente pagar a los holdouts que quieran renegociar más que a los holdins. No hubo ningún amago de modificar o derogar esta ley hasta que salió la resolución de la Corte Suprema en junio de 2014, y esto muestra que no había intención de negociar. Caso contrario se trataría de una falta de previsión, confiando en que había más tiempo para hacerlo hasta que la Corte de EEUU decidiese hacer algo tras tomar el caso.
Entonces, de acuerdo con lo prescripto por la 26886, pero sin invocarla, Kicillof, en la mesa de negociaciones con Pollack, solamente ofreció pagar a los ‘buitres’ lo mismo que a los holdins. Obviamente, los ‘buitres’ que fueron a juicio para obtener mayor ganancia, con la sentencia a su favor, de ningún modo podían aceptar tal propuesta. Esto, de parte del gobierno argentino, no era sino simular negociar pero desacatar la sentencia.
Otro elemento que convence acerca de las intenciones ocultas de CFK y Kicillof de no pagar la sentencia es como se comportaron frente a un intento privado de llegar a un arreglo con los ‘buitres’. Apenas se llegó a los últimos días previos a la consumación del default el 30 de julio pasado, último plazo para pagarle a los holdins, sectores dentro del gobierno argentino, identificados por los medios como el Secretario C. Zannini y el Jefe de gabinete Jorge Capitanich contactaron al presidente del BCRA Juan Fábrega para que tratase de reunir un grupo de bancos que llegasen a un arreglo con los ‘buitres’ proveyendo fondos para un depósito de garantía a cambio de una declaración de ‘stay’ o un ‘waiver’, para levantar el embargo de los fondos depositados para el pago a los holdins, esperando que el gobierno accediese a retomar la negociación en 2015, una vez superado el problema de la cláusula RUFO. Estos banqueros iniciaron negociaciones con los holdouts en Nueva York, pero tropezaron con la notoria indiferencia del ministro Kicillof apenas este se enteró del tema. Es de suponer que durante su viaje a Venezuela acompañando a CFK ese mismo día, Kicillof haya terminado de convencerla de no acatar la sentencia. Esa misma tarde, Kicillof, luego de reunirse con Pollack una vez más, petardeó la propuesta de los bancos privados en una conferencia dada en el Consulado argentino en N York. Esta posición fue totalmente ratificada en otra declaración dada en la sede del Ministerio (MECON) en Bs Aires el día siguiente, y por un discurso de la presidenta, donde ambos criticaron a la cabeza visible de la negociación, el banquero Brito como si su objetivo hubiera sido ‘ser como San Martín’ el salvador de la Patria, y otra serie de epítetos. Si en vez de estar agradecidos y ser circunspectos con el tema, salieron a bombardearlo, es claro que contrariaba sus planes. Todo el trámite del gobierno en la semana siguiente, donde se hicieron grandes aspavientos con manifestaciones patrioteras, supuestamente espontáneas, con eslóganes como ‘Patria o buitres’, mas una creciente avalancha de críticas acerbas a el juez Griesa, al poder Judicial norteamericano, al mismo presidente Obama, etc. Súmase a esto un intento de llevar el litigio a la corte Internacional de La Haya, lo cual se sabía de entrada que EEUU no iba a aceptar.
En fin, se está armando todo un circo populista para tratar de mejorar la imagen de CFK, con miras a juntar unos votos en las elecciones de 2015, todo sin atender a los grandes daños económicos que este proceder le traerá al pueblo argentino.
El gobierno quiere tentar a los holdins para que dejen la jurisdicción de la Justicia norteamericana y acepten la argentina, para así poder cobrar. Esto ignora que muchos tenedores de bonos tienen restricciones estatutarias que no les permite tomar cualquier jurisdicción, y menos la argentina cuya ’justicia’ está seriamente cuestionada.
Aparentemente, un objetivo de este operativo del gobierno es desligarse de las responsabilidades por la recesión presente, que tiene miras de agravarse y que el gobierno atribuye a una ‘conspiración internacional’. Según CFK apenas Argentina da muestras de ser un país sustentable aparecen los ‘misiles’ y los ‘bombardeos’. Anteriormente CFK decía que las dificultades se debían a que el mundo estaba en problemas, pero esta excusa es cada vez menos creíble, puesto los países del Norte empiezan a recuperarse de la crisis de 2008 mientras que los argentinos (junto al Brasil del populista PT) van en la pendiente permanente.
Ahora, CFK niega que el Norte esté mejorando y habla de la ‘conspiración’ internacional. Esto sirve para justificar su vuelco hacia la influencia de China y Rusia, que serían los únicos dispuestos a prestarle algunos dólares.
El plan aparente de CFK y Kicillof consiste en no pagar la sentencia y, eventualmente, renegociar toda la deuda (reestructurada o no) para forzar a aceptar la ley argentina. Evidentemente esto, si fuese posible negociar en lo que le queda al gobierno antes de irse a fines de 2015, solamente generaría una masa grande de holdouts, pues muchos bonistas no pueden o no querrían aceptar la jurisdicción legal argentina.
Pero esto es lo que menos le importa a CFK, pues solo piensa en juntar algunos votos haciendo propaganda acerca de la supuesta epopeya ‘ELLA contra el resto del mundo’ aunque deje un gran stock de deuda en litigio al que herede la presidencia.
Kicillof, según se conoce, pretende lograr la renuncia del presidente del Banco Central (BCRA) J Fábrega, para ubicar allí alguno de sus hombres. También Kicillof querría posicionarse como Jefe de Gabinete en lugar de Capitanich, para manejar completamente a gusto la economía.
Esto sería parte del plan para posicionar a Kicillof como candidato a la presidencia de la Nación por parte del oficialista FPV, desalojando al pretendiente gobernador Daniel Scioli.
Algunos bancos que tienen importantes stocks de bonos argentinos, ante la perspectiva cierta que de profundizarse el default los bonos se depreciarán, junto a empresarios varios que ven peligrar sus empresas por la cesación de pagos, están buscando revivir una variante del arreglo privado con los holdouts comprando la sentencia para durar hasta 2016, con la esperanza de que otro gobierno les pague los gastos incurridos, más lograr hace negocios financiando al gobierno. Incluso, se dice que algunos quieren incluir dentro de la negociación al BNDES de Brasil para darle más peso ante CFK y tratar que no la objete.
El primer problema que surge es que de ningún modo CFK o Kicillof (el ‘Kichi’) van a colaborar con este tipo de arreglos, más bien los van a petardear porque arruinan sus esperanzas de lucrar políticamente con el default.
Aparte, muchos bancos y empresas encontraran grandes dificultades estatutarias para justificar disponer de fondos para embarcarse en una aventura de dudoso final, salvo con la perspectiva de que así evitarían pérdidas mayores. Los banqueros también afrontarían el riesgo de que su accionar se considere un delito de actuar ayudando al gobierno argentino a evadir una sentencia actuando como proxies ante los holdouts.
Algunos creen que CFK va a dejar que Kicillof profundice sus maniobras económicas mientras su propia imagen se agrande en las encuestas. Si viera que la situación económica empeora podría virar hacia comportamientos más usuales. Esta posibilidad no deja de tener cierta verosimilitud, CFK no vacilaría en dar un vuelco con tal de terminar su período conservando su capital político, aunque tenga que frustrar a su circunstancial compinche. No es la primera vez que aligera lastre cuando se ve en dificultades. Pero esta variante parece difícil que llegue a llegar a buen puerto para ella, porque no dejaría de cumplirse que cada vez que los K enmiendan un error el parche termina agravando la situación. El problema central deriva de la inclinación por el gasto desmesurado implícita en la ‘CFKnomics’, y esto Cristina no dejará de usarlo como arma política y receta única para enmendar la economía. Cuando los efectos del default empiecen a ser evidentes, probablemente será ya tarde para hacer otro cambio importante.
En resumen, Cristina Fernández en complicidad con el ‘Kichi’ trama, o traman, llegar a un largo default, probablemente de toda la deuda externa, para renegociarla y, mientras tanto, sacar provecho político con vista a aumentar el caudal electoral de las elecciones de octubre de 2015.




sábado, 5 de julio de 2014

El gato de Schrödinger donde hay gato encerrado



Edwin Schrödinger propuso en 1935 la metáfora del gato para poner en cuestión las situaciones que resultaban de las indeterminaciones en la mecánica cuántica. En ella un gato se encuentra encerrado en una caja junto a un mecanismo que en virtud de una transición nuclear (p. ej. una desintegración) libera un elemento letal para el gato. Mientras se espera si ocurre o no este suceso nuclear el gato se hallaría en un estado de superposición gato vivo/gato muerto pendiente de la superposición correspondiente excitado/ no excitado a nivel atómico.
Así, hasta el momento en que alguien abra la caja y observe la situación del gato este no podría considerarse ni vivo ni muerto, o más bien ambos estados simultáneamente.
En vista de esta situación, que para Schrödinger sugería la existencia de un problema en los planteos de la mecánica cuántica, algunos físicos como Wigner postularon que era la intervención de un observador (humano) la que produciría  la ruptura de la superposición. Sobre esta interpretación se han montado una serie de ampliaciones idealistas según las cuales sería la conciencia del humano o de un ser superior lo que desencadenaría estos cambios de estado, que, por otro lado, parecen ocurrir de un modo totalmente aleatorio en momentos que no pueden predecirse.
Una objeción obvia a esta interpretación es que el mundo debería suspender su evolución a la espera de que haya un observador, a menos que se postule un observador supremo omnisciente y eterno (un dios) que activa el devenir del universo.
Pues bien, si la materia puede actuar sobre la conciencia, lo reverso podría ocurrir. Pero esto no es de lo que se trata, la conciencia actúa sobre la materia mediante los movimientos corporales del observador. En realidad lo que se estaría postulando es una especie de acción metapsíquica o parapsicológica.
Esto no es así, el gato está vivo o muerto. No es cierto que se puede aislar lo que ocurre dentro de la caja donde solo estarían el gato y el mecanismo letal. Aún en el vacío ocurren sucesos aleatorios cuánticos. Se generan, en el mar energético del vacío, partículas generadas aleatoriamente, por ej. pares electrón-positrón. Además, el gato no podría respirar ni sobrevivir en el vacío. No es válido imaginar un experimento imposible para invalidar una hipótesis. Toda esta lluvia aleatoria de elementos pueden interactuar con el mecanismo atómico, por ej., desencadenar una emisión y con ello, sin intervención desde el exterior de la caja, la muerte del gato.
Entonces, el gato está vivo al comienzo y luego, si hay una fluctuación del medio dentro de la caja, puede o no morir. A partir de entonces estará muerto, bien muerto. Lo que haga el observador no interesa, solo constatará lo que pasó hasta el momento de abrir la caja. No hay una ecuación de onda del observador que venga a perturbar los resultados de este experimento, tal como se lo describe.
Igualmente, ante el experimento clásico de una partícula que se difracta pasando por dos ranuras y va a interactuar con una pantalla. No es que el observador cause el colapso de la función de onda. Lo que a todas luces ocurre es que hay interacciones entre las ondas de la partícula, de la barrera con ranuras y la pared que hace de pantalla. La onda de la partícula interactúa con la barrera-ranuras y la resultante va y colapsa al interactuar con la pared-pantalla. Por eso, no es indiferente lo que se ponga entre las ranuras y la pantalla. Si no hay vacío el resultado se distorsiona. No se necesita ninguna acción de un observador hipotético para causar el colapso. El observador solo va a constatar el resultado. Tampoco la pantalla es un objeto cualquiera. Es un objeto masivo suficientemente denso como para que sus componentes hayan perdido toda coherencia entre sus ondas.

jueves, 3 de julio de 2014

Cristina arma su panteón ideológico antes de dejar la Rosada



Cristina de Kirchner quiere dejar su impronta ideológica escrita en el bronce y en la memoria histórica.



La semana anterior anunció que quería erigir las imágenes de los ex presidentes Yrigoyen (UCR) y Perón (Justicialismo) en la plaza de la República donde se encuentra el obelisco porteño. En un acto, supuestamente para recordar los 40 años de la muerte de J C Perón, CFK sacó a la luz su proyecto para poner las imágenes de dos presidentes populistas (que le sirven de modelo) cara a cara, a tamaño natural, frente al obelisco. Lo justificó, según su pensamiento, por haber sido ‘hombres formidables’ ‘de un coraje especial’ defensores de los intereses del pueblo y la Nación que sufrieron el hostigamiento de los medios de comunicación (recordemos que Perón tuvo el monopolio casi total de radios, diarios y TV en su primera etapa, por lo que la disidencia tenía que escuchar Radio Colonia del Uruguay para enterarse de las novedades). También mencionó que fueron derrocados por golpes militares (olvidó otros varios presidentes en la misma situación, por no serle simpáticos-Castillo, Frondizi, Illia, Isabel Perón). También agregó CFK que sus imágenes tenían que estar ‘en el centro de la República’.



Estas figuras venían a agregarse a otras del cura Mugica y de A Jauretche, ideólogos peronistas que ya había dispuesto en otro lugar de la avenida 9 de Julio anteriormente.



Todos estos monumentos, así como las gigantografías de Eva Perón que hizo poner clavadas a las paredes del edificio del ministerio que también está ubicado al costado de dicha avenida, tienen el mismo tipo de diseño que las figuras gigantescas que, como la del ‘Che’ Guevara, se encuentran en lugares estratégicos de La Habana.



Es obvia la intención de la Presidenta, de dejar como legado ideológico una serie de figuras de sus héroes predilectos, por lo que no sería extraño que hubieran seguido las de E Guevara, J M de Rosas y otras a seleccionar de su salón de los ‘patriotas latinoamericanos’. La Legislatura porteña negó el permiso para estas figuras presidenciales, que CFK daba por descontado. ¿Buscará otro modo o lugar para su homenaje?



Semejante ambición de trascendencia es así mismo motivo de las maniobras propagandísticas internacionales destinadas a distraer el duro hecho que, si quiere evitar un default, tarde o temprano tendrá que pagar la deuda con los holdouts originada por la torpe restructuración de la deuda externa hecha por su marido en 2005-2010. Néstor Kirchner estafó a multitud de deudores  pequeños obligándolos a aceptar la confiscación de más del 70% de la deuda en bonos argentinos, en vez de hacer una restructuración consensuada. Esto permitió que grandes bancos comprasen bonos de deuda a precios irrisorios y se presentasen a la restructuración haciendo pingües negocios. Pero, no solo eso, sino que luego de botar a su ministro de economía Lavagna, NK dio por desaparecido al resto de los bonos no ingresados al canje y este olvido permitió que fondos especulativos los adquiriesen y pidiesen el pago ante los tribunales de N York.



Ahora CFK, imposibilitada de seguir alargando los plazos, se verá obligada a negociar con los tenedores de estos bonos remanentes alguna forma de pago lo que haría temblar toda la construcción ideológica del ‘desendeudamiento’, del ‘no pasarán’ etc. Por eso acuden a las solicitadas en medios norteamericanos como The W Street Journal, las presentaciones en la OEA, la ONU donde se agita la imagen del país ‘extorsionado’ por los jueces de N. York y se suscitan opiniones solidarias. El efecto sobre el pago de la deuda será ínfimo, a lo sumo conseguir alguna facilidad  adicional de pago, es decir, pasar el fardo al que venga después. Todo ello preservando de entre casa la imagen del gobierno anti imperialista, libertador, nacional y popular.



Mientras tanto, ella sigue construyendo salones como el de ‘los pueblos originarios’ al que le cambiaron el nombre anterior de C Colón en la Rosada, un museo de la Memoria de la Guerra de Malvinas, un gigantesco Centro Cultural Nestor Kirchner en el antiguo palacio del Correo Central, sigue con el Museo del Bicentenario (también llamado N Kirchner) en la Rosada, desterró la estatua de C Colón que estaba frente a la Rosada para poner en su lugar la de J. Azurduy. También, con carácter formativo ideológico, cambió el billete de 100 pesos que tenía la imagen del presidente J. A Roca y lo convirtió en un homenaje a Eva Perón (y al kitsch) y borró a Sarmiento del billete de 50 pesos para poner una imagen de las islas Malvinas (aka Falkland) y en el anverso una imagen del gaucho matrero Rivero, sublevado por falta de pago, ascendido a la categoría de héroe mitológico. Anteriormente el billete de Sarmiento recordaba la casa Rosada (que fue restaurada bajo su mandato) y las escuelas de provincia que él fundó. Ahora se privilegian los valores heroicos y militares malvineros típicos de los antecedentes de CFK cuando estaba en el parlamento y de su presidencia.



También siguió Ella su gusto por el kitsch cambiando el billete de 10 pesos para poner una imagen infantil de Belgrano en uniforme de general, como si eso fuese su mayor mérito, y agregando el mito (creado por B Mitre) del tamborcito de Tacuarí y la infaltable J Azurduy, del ‘cupo femenino’ preferido por la soberana nacional y popular. Acá obviamente, primaron los valores militares y guerreros sobre los cívicos de Belgrano, un prohombre civil y revolucionario devenido en militar por fuerza, cuando en el reverso de viejo billete de 10 pesos se mostraba el monumento a la bandera que fue remplazada por una militar de la jura. Sabemos que CFK (sospechada de ser hija natural de un militar de baja graduación) no deja de mostrar su gusto por los uniformados como el general Milani al que promovió al tope del escalafón a pesar de sus antecedentes como represor. Otros de su galería son H Chávez y J M de Rosas.



Así vemos como, subrepticiamente, CFK va poblando simbólicamente los espacios con sus íconos ideológicos y no nos extrañaría que aparezca con nuevos cambios de otros billetes para adaptarlos a su galería de héroes, sus guerreros, sus caricaturas de pueblos originarios, etc.



Mientras tanto, ya tenemos declarada la recesión económica, el déficit fiscal crece, la inflación carcome los bolsillos del pueblo, pero Ella no se priva de nada, sigue gastando como si nada pasase, cada medida que anuncia es otro gasto adicional (planes PRO GRE SAR, Pro. Cre. Auto, más jubilaciones en base a moratoria, etc). El déficit supera el 4% del PBI y seguimos sumando.



Mientras tanto, algunos ilusos de la oposición afirman que levantar la hipoteca que dejará ELLA será fácil. Solamente de deuda externa dejará, para los 4 años iniciales del que venga más de 29 mil millones de dólares a pagar. Además, si no es una de las franquicias peronistas, seguramente tendrá que soportar la oposición sistemática del FPV residual, de alguna de las variedades del peronismo no K, y otros grupos afines. ¡Cómo si gobernar con minoría en el Congreso fuese fácil!  Eso teniendo que desarmar la trama siniestra del descalabro institucional armada por el kirchnerismo.



La tremenda irresponsabilidad de CFK de ocuparse de toda esta simbología ideológica como prioridad de gobierno dejando el manejo del país real a ideólogos del calibre de Kicillof, Timerman, Zannini y los bichos de la Kámpora, ya que el resto del gabinete no tiene ningún peso, demuestra la enorme ineptitud de la reina, que el cargo le queda grande, que su única habilidad es para urdir intrigas palaciegas.



Agreguemos a esto los atisbos de misticismo creciente que se hacen evidentes en sus apariciones en ceremonias religiosas, en expresiones de origen litúrgico, en la presencia permanente de la imagen de Nefertiti sobre su escritorio, denotando una creencia en una ascendencia astral sobre la ‘arquitecta egipcia’, todo ello típico también de la superstición de gobernantes en aprietos. Tomar al hijo Máximo, un grandulón que a duras penas superó la escuela secundaria, como referente para decisiones importantes, como qué hacer con el procesado vicepresidente Boudou, muestra la creciente decadencia mental (chochera) de Cristina. Su interés por nimiedades también confirma esta visión. Una viuda dueña de una multimillonaria fortuna mal habida, heredada de un ladrón de los fondos públicos, que empieza a sentir la impotencia de la vejez, es una presa codiciada por algunos obispos que esperan conseguir alguna contribución de última voluntad, tan usual como conveniente. Esto explica algunos cuidados especiales y preocupaciones por mantener el diálogo, más allá de las necesidades protocolares.



Todo esto preanuncia un convulsionado crepúsculo para el kirchnerismo en el último tramo de su régimen, cuando la decadencia ideológica y material se acentúa. Al resto de la ciudadanía le queda esperar que no hagan un desastre en medio de la impotencia. Pero para después de 2015 el panorama no aparece nada alentador.

martes, 6 de mayo de 2014

Resurgen rasgos autoritarios en la clase media argentina



Un reciente artículo de Orlando Ferreres publicado en La Nación resume información de encuestas que muestran que la mayoría de la población de Argentina se atribuye pertenencia a la ‘clase media’ (81%), mientras que objetivamente, en base a datos de ingresos, la proporción de ‘clase media’ del total de la población es 47%.

Este gran desfasaje entre percepción y realidad, debería generar un sentimiento de frustración cada vez que la dura realidad hace ver la imposibilidad de acceder a consumos considerados apropiados a la pertenencia imaginada.

Agrega Ferreres en su artículo que hace 4 ó 5 décadas la clase media representaba efectivamente más del 50% de la población. 

Esto muestra una declinación real de grandes multitudes en sus niveles de ingreso, que vuelve a sentirse dolorosamente luego de que la ilusión de la recuperación durante el kirchnerato, junto con la proliferación de la propaganda gubernamental, les hiciera creer que un futuro promisorio estaba a la vuelta de la esquina. El golpe recibido más recientemente es el ‘ajuste’ económico acompañado, en algunos casos por suspensiones o pérdidas de empleos.

El grado de desilusión de las masas se puede palpar por la caída vertiginosa de la popularidad de Cristina Fernández la presidenta en las encuestas de cerca del 60% a un 30% que algunos consideran sería un ‘núcleo duro’ de seguidores.

La evidente incapacidad para entender la realidad económica del país que tiene CFK hace esperar que la situación social siga deteriorándose hasta el fin de su régimen, en diciembre de 2015 y que deje una muy complicada herencia a sus sucesores. Por ello, lo que puede esperarse de la situación de la ‘clase media’ remanente es que seguirá reduciéndose en tamaño en el mediano plazo y su humor seguirá empeorando.

Es conocido el hecho que grupos de ‘clase media’ venida a menos en Europa fueron el soporte de ideologías autoritarias y fascistoides en Europa y otros lugares.  En particular, se les atribuye haber sido la base de sustentación del duce Mussolini y de grupos racistas europeos. 

La aparición del pintoresco Alfredo Olmedo en la Salta de esta década, que acaba de ser sacudida actualmente políticamente por la irrupción de la izquierda del Partido Obrero, fue signo de nuevos agrupamientos de gente disconforme con el estado de cosas en la crisis actual. Olmedo apareció orientarse hacia el PRO hace un tiempo, pero eligió formar una agrupación propia que terminó siendo un aliado táctico del FPV una vez que Olmedo consiguiera su diputación nacional.

En 2013 Olmedo propuso una restauración del servicio militar obligatorio que causó importante repercusión y apoyo en el resto del país. El servicio militar fue suprimido durante el gobierno de Carlos Menem luego de la muerte de un soldado en penosas circunstancias.

Lo que parecía una propuesta aislada y pintoresca en 2013 reapareció hace semanas replanteada por el senador provincial (Pcia de Bs Aires) Mario Ishii del Partido Justicialista, con el agregado de querer un plebiscito para pedir la reimplantación del servicio militar. Este senador viene de haber sido intendente de José C. Paz por muchos años, donde su actuación ha sido muy cuestionada. También fue un fervoroso adherente al FPV y todas las reelecciones de CFK posiciones para las cuales participó con mucha publicidad. Sin embargo, últimamente tuvo algunas disidencias dentro del peronismo y su propuesta para el servicio militar fue ampliamente rechazada por varios exponentes del gobierno.

Analizada fríamente la vuelta del servicio militar que se propone para solucionar varios problemas como la delincuencia juvenil, la gran cantidad de jóvenes Ni-Ni (no trabajan ni estudian), formación de juventudes adaptadas socialmente, etc., presenta varias contradicciones e incongruencias. Sin embargo, cuenta con amplio apoyo popular. Se observaron encuestas favorables por cerca del 70% en medios de comunicación con lectores supuestamente de clase media. También surgieron algunos apoyos de personajes más bien de segunda línea de la política, todos ellos pregonando las bondades del servicio militar como orientador y formador de la juventud y disciplinador de delincuentes o potenciales delincuentes.

Si se entra en los foros se nota el apoyo a estas supuestas ‘funciones’ del servicio militar (negadas generalmente por varios militares) acoplado a una añoranza de ‘esos tiempos’ por muchos de los ex conscriptos.

Visto así, no parece que el apoyo a este proyecto venga de un análisis racional de sus supuestas virtudes sino de una búsqueda de una salida improvisada ante el desasosiego que invade a la clase media y otros sectores. Habría que preguntarse por qué debería ‘castigarse’ a los ‘Ni-Ni’  con uno o dos años bajo bandera cuando la mayoría no son vagos sino aspirantes que no consiguen un trabajo digno. Pero la inconsistencia de la desesperación no suele analizar las cosas con la debida claridad mental.

Este tipo de propuestas destinadas a militarizar la sociedad, como si no hubiese estado ya bajo control militar por tantos años en el siglo pasado, no vienen solas. Consideremos en este contexto de zozobra la aparición de gran hostilidad espontánea o violencia de grupos, que se hizo visible en llamados ‘linchamientos’ de supuestos delincuentes. Se descargan así tensiones acumuladas por los sufrimientos causados por la creciente delincuencia que las autoridades no parecen capaces de dominar.

Noticias aparecidas en diarios recientemente llaman la atención a otro aspecto relacionado al desconcierto actual de la clase media. Se trata de una creciente propensión a los estallidos de ira, que ha llevado a varios hospitales a poner servicios para el tratamiento psicológico de los afectados por estos desequilibrios emocionales. La siembra permanente del odio por parte del régimen kirchnerismo de la polarización y enfrentamiento social más la creciente frustración causada por la multitud de dificultades superpuestas que cada vez parecen hallarse más lejos de resolución serían factores coadyuvantes a esta sintomatología.

Ira, violencia desatada, tendencia a la militarización, alejamiento o rechazo del supuesto ‘progresismo’ oficial por parte de crecientes sectores afines a la ‘clase media’ (aparte de otros grupos) parecen marcar una progresiva tendencia a la manifestación de rasgos autoritarios o fascistas en una frustrada Argentina.